El Barça-Madrid y las elecciones italianas

Volando con la “Cope” hacia Roma, y atormentado por no saber si podremos ver el derbi español, alguien me cuenta que “La Vanguardia” ha sacado una doble página hablando del “robo” de Di Stéfano perpetrado por el malvado Real Madrid, con la ayuda del régimen franquista, contra el angelical y desvalido Club de Fútbol Barcelona.

No sabemos si el conocido periódico catalán está bonachonamente calentando el ambiente, uno pensaría que lo está, pero en esta como en otras ocasiones se invoca un “agravio” prehistórico, la cosa ocurrió hace 60 años, y se maquilla o tergiversa la realidad. Parece ser una constante del victimismo.

Los seguidores culés parecen olvidar bastantes cosas. Llevan razón en una: cuando el genial futbolista argentino llegó a España en 1953 el Barcelona tenía más títulos jurídicos sobre la pertenencia del jugador que el Real Madrid. Pero, primer detalle amnésico, no eran los únicos. El Madrid también poseía algunos. Los catalanes habían comprado el jugador a quien lo tenía verdaderamente en propiedad, al River Plate, pero se descuidaron en cerrar el trato con el otro en el que Di Stéfano aun debía militar en la temporada 53-54, el colombiano Millonarios. A ese se los compró el Madrid. En consecuencia, cuando la estrella desembarcó aquí, dos clubs tenían derecho sobre él (el primer año era del Real).

Ante el galimatías jurídico planteado la cosa llegó a instancias oficiales que fallaron no a favor del Real Madrid como sostiene el victimismo, sino de un modo estúpidamente salomónico, el jugador jugaría alternativamente en ambos clubes, un año en uno y al siguiente en el otro. Si la directiva barcelonista hubiera aceptado la propuesta oficial, el Real probablemente no habría ganado cinco Copas de Europa seguidas y el Barça habría logrado alguna en los cincuenta. Pero no la aceptó, no pudiendo adivinar lo descomunal que resultaría Di Stéfano y contando con la presencia del excelente y contrastado Kubala renunció soberbiamente al argentino y el victimismo consolidó la leyenda de “Madrid-equipo del régimen”.

Esto aflora de nuevo en una fechas en que, ¿semana trágica o semana de gloria?, el club blanco tiene unas jornadas decisivas que, en función del resultado, pueden devolver la armonía o convertir el vestuario en algo más ingobernable que la situación italiana.

Aunque los comentaristas europeos lo daban fervientemente por muerto el incombustible Berlusconi ha resucitado. Animal televisivo ha recuperado diez puntos en los votos que se le asignaban al principio de la campaña, algo sin precedentes, y sacado diez millones votos, muy pocos menos que los demócratas de centro izquierda grandes favoritos hace dos semanas. Italia parece, en principio, volver al pasado y Europa mira con aprensión hacia el Sur por el temor al contagio. Toda la prensa europea habla ominosamente del futuro inmediato y el bombazo de las elecciones ha borrado del mapa al Vaticano y la sucesión de Benedicto XVI.

El fútbol también se ha colado en la campaña italiana. Sesudos politólogos y analistas están convencidos de que el fichaje de Balotelli por el Milan, club de Berlusconi, ha reportado un dos por cien más de votos para el controvertido político, porcentaje muy significativo. Un tema de reflexión para los políticos españoles, ¿daría más votos a los secesionistas en un referéndum catalán el fichaje de una gran figura por el Barça en las fechas anteriores al evento?

5 comentarios
  1. Costadamorte says:

    Y en cuanto al gasto público, yo de usted sería mas comedido, el gasto “autonómico” es, muy mayoritariamente gasto social, (sanidad, educación, servicios sociales e infraestructuras locales son de competencia y financiación autonómica)…, y que usted critique el gasto público, está, cuando menos, un poco feo, teniendo en cuenta que a lo largo de toda su vida sus ingresos, como militar profesional, han sido a cuenta del presupuesto, incluyendo la cotización para su pensión!… Y mas aún por realizar una actividad que muchos siempre vimos con recelo, (así como entendemos el servicio que nos prestan sanitarios, docentes, ingenieros y funcionarios de agricultura u obras públicas), no siempre sentimos la actividad de los militares como una actividad que nos produjera seguridad, si no mas bien en algunos momentos se veía como una amenaza a los propios ciudadanos…
    Y se lo dice una persona que vive de su trabajo privado y que para sus impuestos para mantener en lo posible el gasto público, el estado del bienestar y la identidad de mi comunidad…

  2. Alberto Fernandez de Troconiz says:

    Totalmente de acuerdo amigo mío
    pero quizás como dices, seamos viejos.

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