Sí, Messi es mejor que Ronaldo

Lo ha decidido así la crema del fútbol mundial, 208 seleccionadores, 208 capitanes de selección y 208 jugadores y lo han dictaminado de forma rotunda, 41% a favor del argentino y 23% a favor del portugués. El porcentaje es categórico, la diferencia en la votación aplastante y los madridistas deberían rendirse a la evidencia. El jugador del Barça mete más goles, es más desequilibrante y, tengámoslo en cuenta, es menos egoísta. Este último aspecto es clave.

La ceremonia suiza, que como ocurre con la de los Oscar de dentro de unas semanas está pensada no sólo para recompensar a los mejores sino para vender más eficazmente entre los consumidores el producto fútbol, ha sido comentada en la totalidad de la prensa mundial. Incluso en Estados Unidos, donde el balompié no es rey y ni siquiera príncipe, los periódicos se han hecho un discreto eco del torneo de los premios. Un espectáculo que mueve tantos millones no puede ya pasar desapercibido en el país del show y los negocios.

En los medios de información europeos, hay unanimidad en la superioridad de Messi sobre sus rivales. Se coincide en que ninguno de los seiscientos y pico votantes habrá dejado de poner al azulgrana entre los tres nombres que debía rellenar. Hay, sin embargo, curiosamente, después de rendirse a la evidencia de la calidad de Messi, bastantes análisis que muestran su discrepancia con el premio. Basados principalmente en dos razones. Para algunos, como el comentarista de la Agencia Associated Press, no es coherente que el ganador repita por cuarta vez precisamente en una temporada en que sus logros en títulos han sido más bien escasos (sólo la Copa del Rey). Según él Ronaldo habría sido un justo ganador porque su equipo conquistó la Liga precisamente frente a una formación de la talla del Barcelona.

Para otros, más numerosos, la prima que tienen los delanteros, Messi y Ronaldo, es excesiva. Si Iniesta ha jugado excelsamente toda la temporada, si acaba de ganar el Campeonato de Europa de Selecciones, si fue decisivo al conquistar el Mundial roza la injusticia que por el hecho de no ser goleador quede sistemáticamente relegado. La maldición de los medios, de los defensas y porteros es crónica. Entre estos sólo el ruso Yashine, aquel al que nuestro Marcelino metió el gol decisivo en el Bernabéu en el Campeonato de Europa, ha conquistado el preciado balón de oro en 1963. La penuria de defensas, Beckenbauer… y centro campistas es también notoria. Que Xavi Hernández, probablemente el mejor medio europeo de la última década, no tenga el Ballon d´Or (por cierto, uno de los pocos premios mundiales que aún se designan en la lengua francesa) clama al cielo. Otro tanto ocurre con Casillas.

Hay también, en esas publicaciones internacionales, comentarios, normalmente elogiosos sobre el fútbol español. Muchos comentaristas se muestran admirados con que los once integrantes de la hipotética selección mundial jueguen en España. Alguno, como The Guardian, critica que, siendo seis de ellos nacidos en España (Casillas, Ramos, Piqué, Xavi Alonso, Xavi Hernández e Iniesta), no se vea suficientemente reconocido este increíble capital deportivo. Se recuerda que incluso históricamente sólo un jugador nacido en nuestro país, Luis Suárez, obtuvo el galardón. El francés, Le Monde, por el contrario, discrepa. No le parece lógico que habiendo, el Barcelona y el Madrid, caído en las semifinales de la Copa de Europa frente al Chelsea y al Bayern no haya ningún deportista de estos dos equipos en el once ideal que copan, con Falcao, los jugadores, blancos y blaugranas. El periódico francés concluye, con aire apesadumbrado, que “parece como la FIFA quisiera confirmar el predominio de una cultura futbolística sobre otra”.

Es dudoso que los mohines del vespertino galo se produjeran si los que coparan la Selección ideal fueran los integrantes del Paris Saint Germain y del Marsella. Probablemente no.