Clasificaciones de España

España sigue, en el planeta, a la cabeza en fútbol, no sólo por la Selección nacional sino por el Barcelona y el Madrid, tanto monta, monta tanto, que continúan siendo considerados los dos mejores clubes del mundo (alguien intercalaría aquí el Manchester United). Estas fechas, sin embargo, de sombrías noticias, traen otra clasificación que prestigia a nuestro país.

El Financial Times del lunes recogía en portada: “las mejores Escuelas de negocios de Europa, París destronado”. Efectivamente una reputada Escuela de negocios parisina que llevaba varios años en el primer puesto europeo ha sido desplazada por nuestro Instituto de Empresa, colocado pues, por el exigente periódico en una clasificación que da la vuelta al mundo, en el pináculo de Europa. Otras dos españolas están situadas entre las siete primeras. La fama de nuestras Escuelas de negocios, privadas todas ellas, contrasta con el paupérrimo lugar en el que se colocan las Universidades españolas. Es sabido que NINGUNA está entre las primeras ciento cuarenta universidades. Un poco penoso.

En el terreno cultural nuestro cine continúa teniendo una muy modesta presencia mundial e incluso lleva un quinquenio con pobre aparición hasta en las pantallas españolas. Este año, la espectacular “Lo imposible” y “Tadeo”, gracias a Dios, van a salvar la temporada. Es de desear que no sean dos golondrinas aisladas.

Permaneciendo en el terreno cultural, Wikipedia, aprovechando estas fiestas prenavideñas en que los habitantes del mundo occidental compran más libros, publica la lista de las obras más vendidas de toda la historia. Aunque la lista confeccionada de best sellers no pueda tener una absoluta credibilidad, señalemos por ejemplo que la Biblia no está entre los ciento quince libros más adquiridos de todos los tiempos, algo poco fiable, sí resulta indicativa. Ni nosotros, ni nuestra lengua salimos bien parados.

Los libros que han, al parecer, vendido más de 100 millones de ejemplares a lo largo de los tiempos son, por este orden, “Historia de dos ciudades” de Dickens, el “Principito”, “El señor de los anillos” y “El Hobbit”, “El sueño de la cámara roja” y “Diez negritos” de la señora Christie. Es decir, cuatro ingleses, un francés y un chino. Los seis han superado los 100 millones de copias.

Los ciento y pico títulos restantes, en los que la presencia de la novela es total, ni ensayo, ni poseía, ni teatro aparecen, existe una preponderancia casi total de autores estadounidenses y británicos. Algún ruso (“Guerra y paz”), algún francés (“La peste” de Camus), algún italiano (Dante, Eco, S. Tamaro), algún chino, algún japonés, algún alemán y algún hispano. Entre estos podemos citar a “Cien años de soledad”, en el puesto 39, emparejado con “Lo que el viento se llevó” y “El diario de Ana Frank” y con la respetable cantidad de 30 millones de volúmenes vendidos cada uno, nuestro compatriota Zafón con “La sombra del viento”, puesto 78 y 15 millones de ejemplares y el argentino Tomás Eloy Martínez con “Santa Evita”, puesto 104 y 10 millones de libros.

La lista, las presencias, las ausencias y el orden causan más de una sorpresa. El mediocre “Código da Vinci”, puesto 9, está delante de “El cazador en el centeno” (num. 11) y de “Lolita” (puesto 14). Se reseña que de “El Quijote” no hay cifras fiables pero que, como otros cuantos, ha debido vender más de 10 millones de ejemplares y en la lista no figuran ni Dostoievski, ni Shakespeare, ni Stendhal. Los franceses tomarán esto previsiblemente como una afrenta personal olvidando que sería impensable que en una clasificación de esta amplitud, más de cien obras, en que el criterio primordial fuera la calidad, la ausencia de Stendhal, por ejemplo, sería impensable, pero que estamos hablando de ventas.