José Tomás, su responsabilidad y Brigitte Bardot

La que ha armado el maestro. Hace años, en más de una ocasión, cuando una estrella francesa pisaba España su interés por conocer a un torero resultaba, en ocasiones, obvio. Los paparazzis de la época se refocilaban pensando que si la artista había asistido a una corrida tarde o temprano acabaría haciendo caritas con uno de los diestros. Con la americana Ava Gadner hubo al parecer romance con Luis Miguel Dominguín y Mario Cabré.

Ahora tenemos que Brigitte Bardot es justamente lo opuesto, brama en contra de todo lo que huela al toro. ¡El taco que ha montado José Tomás en Nimes!, cuánta gente se estará mesando los cabellos por no haber intentado hace meses conseguir una entrada, ha suscitado en los medios de información franceses más eco que en Cataluña. La prensa francesa, aún siendo minoritariamente protaurina, tiene en esto menos prejuicios y consignas que la catalana. Como era previsible el Consejo Constitucional ya ha recibido una petición formal para que declare las corridas anticonstitucionales.

La demanda se basa en el art. 521 del código penal galo que prohíbe la crueldad contra los animales. El Comité radicalmente anti corrida (CRAC) enarbola el texto para decir que hay que acabar con los toros. Otro ente, el Organismo nacional de los espectáculos taurinos replica que la normativa francesa permite los espectáculos con animales que tengan una tradición local ininterrumpida. Las autoridades catalanas han utilizado farisaicamente este argumento para prohibir los toros y dejar en pie los correbous. Algo que teniendo Barcelona hace unos sesenta años tres plazas de toros dejaría perplejos a Mario Cabré, Balaña o Chamaco.

El caso es que al decir el ministro francés, nacido por cierto en Barcelona, Manuel Valls que no había que vetar las corridas, Toulouse fue autorizada también hace unos años a celebrarlas, porque, sic, era una cultura que había que preservar, la Bardot estalló. Los franceses no tienen reticencias a que la cosa naciera en España, no están obsesionados con su identidad.

La decoración de Valls ha suscitado la ira de Brigitte Bardot, gran protectora de los animales, que acusa al ministro de intentar coaccionar a los magistrados del consejo constitucional. Sería curioso ver la decisión que adopta el constitucional y si decide cortar los abundantes millones que le caen al sur de Francia después de la postura forzadamente localista de Cataluña.

Todo esto, me plantea el interrogante de por qué el dios José Tomás, aún teniendo una política muy personal sobre su arte y su carrera, no ha firmado este año si no 35 corridas al menos 10 ó 12 ¿No teníamos los aficionados rabiosos o normales el derecho a ver una figura de su porte en los años cumbre de su arte?