Obama entre Clint y Michelle

Michelle Obama encandiló en la noche del martes a los 4,000 demócratas asistentes a la Convención del partido en Charlotte. Será difícil que el discurso de su marido, programado para el jueves, esperado con enorme interés dada la igualdad en las encuestas de los dos candidatos a la Presidencia, pueda suscitar el entusiasmo que despertó el de la primera dama. Aunque resultaba evidente que las frases de Michelle habían sido cribadas con expertos en marketing político, la esposa de Obama hizo una interpretación directa, convincente y en ocasiones emocionante, una auténtica estrella. Obama tiene que arrastrar masivamente a las mujeres, a las minorías y a los más desfavorecidos y Michelle resulta pintiparada para ello.

La popularidad de la primera dama es considerable, para muchos alcanza la cota de Jackie Kennedy y, desde luego, es muy superior a la de su marido. Entre abundantes votantes blancos iría delante de este en un 26% de apreciación. Las causas que ha abrazado con brío desde que Obama entró en la Casa Blanca no sólo han sido populares sino que han progresado. Las dos más llamativas han sido la lucha contra la obesidad, especialmente la infantil y el apoyo a los veteranos de guerra. En la primera ha logrado que se apruebe una ley que limita la venta de bebidas edulcoradas y de ciertas chucherías en colegios etc … y conseguido que numerosas firmas comerciales se unan a su cruzada. En la segunda ha multiplicado su presencia en actos de apoyo a la reinserción de los que han luchado en recientes contiendas, creado un proyecto que con el slogan “contrate a un héroe” ha permitido ya a unos 120.000 jóvenes veteranos conseguir un empleo y su actividad en esta materia rezuma sinceridad.

Obama necesita cualquier tipo de apoyo. Al calor del eco de la convención republicana de la semana pasada, su rival se ha pegado literalmente a él en la intención de voto (46´4 frente a 46´3). Esto por primera vez. La pantomima barata de Clint Eastwood en la convención republicana no parece haberle hecho daño. El presidente ha reaccionado con clase ante una sátira de mediocre gusto. Ha dicho que Eastwood era un buen director y dado a entender que sus pinitos satíricos eran un tanto irrelevantes. Sin embargo, el martilleo de los dos candidatos republicanos, Romney y su aspirante a Vicepresidente, subrayando que Romney es el hombre que, por su pasado, tiene solución a los problemas económicos de Estados Unidos y que el país se encuentra en el 2012 en una situación peor de como lo encontró Obama hace algo menos de cuatro años ha hecho alguna mella en el electorado. La afirmación es cierta aunque los republicanos, así es la política, escamotean la situación que heredó Obama de un presidente republicano (Bush) y como se encontraría hoy el país si Obama no hubiera reaccionado con rapidez ante la crisis económica que encontró. La acusación de la derecha de que el llamado índice de la miseria (es decir la suma de la tasa de desempleo y la inflación) está en una cota alta, 9´7% hace su efecto.

Por todo ello, el presidente desarrolla estos días una actividad frenética en estados, Iowa, Ohio… que pueden inclinar la balanza y que en el 2008 le fueron fieles. Obama no ha tomado un día de vacación en los dos últimos meses, guarda su proverbial calma y en abundantes terrenos, por ejemplo, en política exterior, es mucho más coherente que sus rivales. Que el desempleo siga en el 8´3% le hace, sin embargo, indudablemente daño. Su esperado discurso debería hacerle despegar de nuevo.

Sobre el autor de esta publicación

Inocencio Arias

Andaluz, es un veterano diplomático con más de cuarenta años en la profesión y que ha ocupado cargos importantes en el Ministerio de Exteriores con los tres gobiernos anteriores de la democracia.

Ha sido, curiosamente, Portavoz Oficial del Ministerio con la UCD, el PSOE y el PP amén de Secretario de Estado de Cooperación (segundo cargo del Ministerio) con el PSOE de F. Gonzalez y Embajador en la Onu con el PP de Aznar, etc.

Fue durante dos años Director General del Real Madrid. Ha sido profesor en la Complutense y en la Carlos III.

Ha colaborado profusamente en varias publicaciones, radio… y publicado tres libros: “Tres mitos del Real Madrid”( Plaza y Janés), ”Confesiones de un diplomático”(Planeta) y recientemente con Eva Celada “La trastienda de la diplomacia” (Plaza Janés) que ha agotado en poco tiempo tres ediciones.

Es seguidor del Real Madrid y forofo de Chejov, Mozart y Di Stéfano.