Las elecciones yanquis se animan

La campaña electoral de Estados Unidos, estamos a menos de tres meses de la votación, no va a ser aburrida. El aspirante republicano Romney le ha insuflado animación con el anuncio del candidato a Vicepresidente, el congresista Paul Ryan de Wisconsin.

Ryan es joven, 42 años, lleva catorce años en el Congreso y tiene todos los adornos que lo harían detestable para la progresía europea. Esta en contra del aborto, de la planificación familiar, es escéptico sobre el cambio climático, partidario de la libertad para adquirir armas y, sobre todo, quiere dar enormes tajos al gasto público y bajar los impuestos de las grandes fortunas y las corporaciones. Su propuesta de reducir en 6 BILLONES de dólares el gasto del estado en 10 años significaría la desaparición o el recorte de numerosos programas sociales. Los seguidores de Obama consideran esto una blasfemia y ya lo pregonan.

El congresista, sin embargo, tiene triunfos en la baraja. Es bastante carismático, muy mediático y capaz de hacer titulares impacto. Ya ha dicho que encuentra encomiable que una persona de color como Obama pueda ser Presidente de los Estados Unidos pero que eso es lo único que le gusta de él. Machaca que el Presidente ha sido un despilfarrador en muchos programas sociales y que el país no acaba de abandonar el 8 por cien de paro, indice muy alto para Estados Unidos. Ryan ha galvanizado a la base conservadora republicana no solo a los miembros del Tea Party sino a numerosos millonarios. El dinero ha comenzado a afluir a las arcas republicanas desde el momento que broto su nombre. Recursos no les van a faltar al tandem Romney-Ryan.

Experto en temas fiscales, Ryan propugna una revolución en este campo. El impuesto sobre la renta no podría ir mas allá del 30 o del 35 por cien y hasta privatizaría la Seguridad social. Dice con convicción que Estados Unidos está sumida en la deuda, la duda y la desesperación y que los ciudadanos saben que el país tiene el mayor déficit de su historia, que el gobierno de la nación tiene mas poder que nunca, denuncia sensible para el ciudadano medio, y que Obama no tiene solución para esos temas. A la estrella republicana se le reconocen conocimientos fiscales algo que el país necesita en estos momentos

Ryan, un animal politico, está acaparando las noticias en estas fechas un tanto ayunas de acontecimientos. Hay quien dice que corriéndose a la derecha, el presidenciable Romney ha logrado entusiasmar a una parte de su base, es un sueño hecho realidad para un grueso sector conservador, pero que puede producirse una repetición del fenómeno Sarah Palin de hace cuatro años. Crece el entusiasmo en la derecha pero los independientes se muestran ariscos ante una persona que puede ser tachada de extremista y ciertas capas de la población, las mujeres, las minorías…se alejan de los republicanos.

Romney ha hecho una apuesta arriesgada. Es pronto para pronunciarse sobre la incidencia de la nueva vedette republicana. Por el momento, Obama, no baja en la intención de voto. Tiene hoy 4 puntos de ventaja sobre Romney. Bastante si estudiamos los estados clave para asegurar le reelección.