Terrorismo y elecciones

La incidencia de un acto terrorista en el comportamiento electoral ha sido objeto de estudios y comentarios. Sin los atentados de las Torres Gemelas el presidente Bush no hubiera logrado el cheque en blanco que le otorgó el pueblo estadounidense para embarcarse en los conflictos de Afganistán e Irak. Lo apoyaron abrumadoramente.

En España ocurrió lo contrario. Sin el atentado de Atocha, Zapatero no habría ganado las elecciones. Es muy posible que el comportamiento de los actores en presencia, es decir, Gobierno y oposición, en las jornadas que mediaron entre el crimen de la estación y la votación, tuviera su influencia en los votantes pero no hay duda de que sin la atrocidad de los trenes Zapatero no habría llegado entonces al poder. Mucha prensa de Estados Unidos concluyó que los terroristas habían cambiado el Gobierno de España.

En Francia han tenido lugar los infames asesinatos cometidos por el fanático islamista Mohamed Merah y surgen asimismo las especulaciones sobre las elecciones presidenciales que tendrán lugar dentro de un mes. No parece que la incidencia del bárbaro acto sea por el momento significativa. Los franceses creen que el que ha estado más a la altura de las circunstancias ha sido el presidente Sarkozy (70% piensan así mientras que 55% lo creen del favorito, el socialista Hollande) pero los pronósticos aún siguen colocando delante al candidato de la izquierda.

La razón es que, aunque sobrecogidos por la tragedia de Toulouse, que ha sido masivamente seguida por la televisión, el terrorismo no es de momento la principal preocupación de los franceses. Sus inquietudes se centran más en el paro y en el poder de compra.

Sarkozy, no obstante, ha avanzado algo en la última semana. En la primera vuelta está prácticamente empatado con Hollande (28% cada uno en intención de voto) pero ha remontado un tanto en la segunda vuelta acortando su diferencia con el socialista. La causa fundamental puede que no sea su reacción ante lo de Toulouse sino a que más votantes de la candidata derechista Le Pen (en estos momentos con 15% de intención) se decantan ahora por el presidente, eran menos los que manifestaban así hace semanas. Otro tanto ocurre con los seguidores de Bayrou el candidato centrista. Si el deslizamiento prosigue Sarkozy tendría posibilidades. Su antiguo rival Villepin sólo tiene una modesta intención de voto del 1´25%.

El padre del terrorista, un argelino que cumplió cinco años de condena en Francia por tráfico de drogas y soborno de testigos en un juicio, ha anunciado que se querellará contra el Estado francés por la muerte de su hijo. Es una humorada siniestra que ha sido muy mal recibida. Simultáneamente la cadena Al Jazeera, en cuyo poder está el video con las imágenes de las escenas en que Merah asesinó a sus víctimas, ha manifestado que no lo transmitirá. Parece razonable. Al Jazeera compró hace días un espectáculo más edificante, los partidos de la Liga española.