Nuestras primarias y las de más allá

Spain is different también en las primarias. Alfredo y Carme-Carmen filtran cifras interesadas sobre el apoyo que tienen. La catalana cuenta con más de lo que se pensaba aunque los pronósticos aún se inclinen hacia Rubalcaba por un estrecho margen. Sin embargo, ni los votantes socialistas ni los españoles hemos podido enterarnos de que piensan los candidatos. La batalla es sólo de personas, cuál me cae mejor, cuál me menospreció cuando estaba en el poder, cuál viene mejor a mi futuro… las ideas han desaparecido.

Los socialistas aún pueden argumentar que en la oposición, en el PP, el dedazo y la ausencia de debate han sido aún más obvios en la designación de Rajoy pero el hecho es que una corriente como la socialista que se presentaba como innovadora y rompedora no se ha atrevido a ofrecer una discusión entre los contendientes. ¿Miedo a la escaramuza entre hermanos, a abrir heridas difícilmente restañables?

En otras latitudes esto no es así. En la vecina Francia, que tanto nos gusta imitar cuando interesa, hubo varios enfrentamientos televisados. Alteraron parcialmente las previsiones. Se cayó del cartel Segolene Royal y el duelo fue entre Hollande, su antiguo compañero sentimental, y la señora Aubry. Cuando ganó Hollande, con 56% de los votos, los socialistas formaron una piña razonablemente compacta alrededor de él. Hace días la señora Aubry, en un mitin, después de vapulear a Sarkozy, hacía un encendido elogio de Hollande. Su tono y su propuesta, dijo, son los de “la verdad, la voluntad, la justicia y la esperanza”. Ha disipado cual duda sobre su apoyo al antiguo adversario.

En Estados Unidos, tan criticados aquí, la transparencia es aún mayor. Esta semana se celebra el debate número 18 entre los aspirantes republicanos. He dicho 18. Los votantes han podido ver a los contendientes argumentar, sudar, reírse, encolerizarse, aguantar el chaparrón del contrincante… En la pugna, por supuesto, se han notado diferencias ideológicas bastante marcadas entre los republicanos, el moderado mormón Romney, el más agresivo, populista y derechista Gingritch, el más inclasificable Santorum… La actuación gris en los debates, y, a veces, la falta de fondos, han producido la retirada de varios candidatos, pero es evidente que el intercambio de ideas en la televisión ha jugado un papel decisivo en el avance de uno u otro. Ha eliminado por ejemplo, la impresión de que la candidatura de Romney era “inevitable” y puesto ante los focos a su ahora más importante rival, Gingritch. Ha servido, además, para revelar que el multimillonario mormón aunque haya pagado 3 millones de dólares de impuestos el pasado ejercicio, su aportación, el 14%, es inferior a la media de la de los estadounidenses. Cosas de la democracia estadounidense que los debates hacen aflorar.

¿Qué temían Rubalcaba y Chacón que emergiese aquí? ¿Reproches mutuos sobre debilidades políticas que luego serían utilizados por el partido del gobierno? Muchos pensamos que si alardeas de primarias hay que celebrarlas con todas sus consecuencias.