El nieto comunista sube al trono

Se sabía que Kim Jong-il estaba enfermo pero los países a los que le preocupa sobremanera lo que ocurre en la empobrecida Corea del Norte, es decir, la próspera Corea del Sur, Japón, China, Estados Unidos… se han visto sorprendidos por la noticia de que el dictador comunista había fallecido un viaje en tren y por “exceso de trabajo” según el parte oficial. Unas cincuenta y una horas han pasado desde que se produjo la muerte hasta la filtración de la noticia. Eso dice bastante del hermetismo del país; que los servicios de inteligencia de China, Japón, la propia Corea del Sur que tanto tiene que temer de los exabruptos y los berrinches de su vecino del norte, tarden más de dos días en desayunarse con que el dictador ha pasado a mejor vida explica abundantemente las características del régimen norcoreano, quizás la dictadura más despiadada y totalitaria del planeta y en la que el culto a la personalidad no tiene nada que envidiar al profesado en la Rusia de Stalin y otros países no democráticos.

Las escenas de gente llorando con profusión en las plazas sólo pueden entenderse como ejemplo del lavado total del cerebro de la población o como muestra de que es cierto que cuando murió el padre del fallecido, el dictador fundador de la dinastía, numerosas cámaras filmaron a gente deambulando con la mayor indiferencia y el régimen penalizó ejemplarmente ese pasotismo para meter en cintura a los ciudadanos.

La realidad es que Corea del Norte vive bajo un régimen opresor al que muy poco tienen que agradecer sus ciudadanos. La prohibición severa del mantenimiento de contactos con el exterior, las características político económicas del régimen han llevado a una penuria extrema de la población que es admitida incluso por países más o menos aliados de él como China. Se estima sin tremendismo que varios millones de personas han muerto de hambre en las dos últimas décadas, algunas estimaciones señalan que unas 600,000 perecieron entre 1995 y 1998. Una agricultura empobrecida, la carencia de abonos, una estructura sin incentivos y un par de desastres naturales causaron la tragedia.

Al lado de esta situación popular, el fallecido vivía opulentamente y sin escrúpulos en sus desmanes. Aficionado al cine y deseando dirigir no vacila en raptar japoneses o actores surcoreanos para desarrollar la industria cinematográfica. En el extranjero se le ha tratado de déspota lunático, de irracional y de sibarita.

Corea del Norte recibe ayuda alimentaria de su rica vecina, de Japón y de Estados Unidos. La razón no es sólo la solidaridad humanitaria sino que el régimen, apoyado fundamentalmente en los militares, posee el arma nuclear. Esto lo convierte en un temible enemigo sobre todo para Corea del Sur cuya capital Seúl se encuentra a escasos kilómetros de la frontera y, por lo tanto, es menormente vulnerable. China, que viene respaldando a veces incómodamente a Corea del Norte, tiene también motivos para cavilar. Una revuelta palaciega en Corea con desestabilización, luchas internas, agudización de la hambruna podría desembocar en una salida de la población hacia territorio chino algo que Beijing ve con temor.

Sube al trono Kim Jong-un, tercer hijo del muerto y nieto del fundador de la dinastía. Hace algo más de un año sus compatriotas prácticamente no lo conocían, Sólo tiene unos 28 años. Desconfiando del temple de sus hermanos el dictador muerto, el “Líder querido” según la terminología oficial, lo escogió por pensar que tenía un temperamento duro e implacable como él. Se sabe que estudió en suizo, que habla un par de idiomas europeos y que es muy aficionado al baloncesto. La maquinaria oficial ya ha empezado a tejer una leyenda a su alrededor, sería un gran analista político, brillante en la estrategia militar, un mago de la informática, un hijo devoto y hasta un genio del golf. Se le cree admirador de Michael Jordan. A su tierna edad ya es general de cuatro estrellas.

Estamos ante una incógnita. Si el hijo le sale al padre los veintitantos millones de coreanos seguirán en las penalidades extremas y en la opresión. Si trata de variar, dada su bisoñez, y el Ejército la sale respondón la desestabilización no es descartable lo que en un país que tiene el arma nuclear es una perspectiva inquietante.

1 comentario
  1. Chesmaloli says:

    Ni tiene vergüenza ni sabe de qué color es.
    Y el juguetito, se lo dan gratis de los presupuestos del Congreso que pagamos todos.

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