Kofi Annan y la “conferencia” del País Vasco

Muchos españoles nos hemos quedado estupefactos viendo al antiguo Secretario de la ONU, Kofi Annan en la fugaz reunión del lunes en el País Vasco. Los que le conocemos por haber trabajado en la ONU también.

A Annan le han vendido una moto. No sé si habrá creído todas las patrañas que venden los terroristas y sus amigos los organizadores de la reunión, la de que hay una guerra en el País Vasco, la de que hay víctimas en los “dos lados”, la de equiparar a los que asesinan con los asesinados, la de que los vascos no viven en libertad y están oprimidos por Madrid… No ha podido creer todo eso pero ha podido tragarse parte de esa tesis. Si no ha comprado al menos una porción de eso, su presencia sería inconcebible.

Por mal informado que esté, y debe estarlo, la parte en la que ha creído, con la que ha debido cloroformizar su conciencia para prestarse a reforzar con su presencia el cónclave, debe ser pequeña, pero es un hecho que la foto tiene un valor incalculable para los etarras y toda la reunión es un acontecimiento que se burla de las víctimas y, dando un paso hacia la internacionalización, contribuye a la ruptura de España.

¿Qué ha podido traer a Don Kofi a España a un acto tan vidrioso para una persona de su trayectoria? No creo, como se ha dicho, que sea un corrupto o un pesetero. La última época de su reinado en la ONU estuvo ciertamente salpicada del serio asunto de la corrupción del programa “Petróleo por alimentos” por el que Irak, en teoría bajo una férrea supervisión de la ONU, podía vender petróleo para comprar comida y medicinas. Luego, el control no fue tan férreo y hubo bastantes enjuagues. Tanto al comprar como al vender. No parece, con todo, que Annan estuviera envuelto en ellos. Fueron gentes de su entorno. El sí pecó de una cosa: de negligencia y de algo común a muchos políticos que están en la cumbre; ellos no están para llevar o controlar las cuentas. Tampoco pienso que le han dado una millonada, uno o dos millones de euros, para venir. Su tarifa, cuando la tiene, ha de ser sensiblemente inferior aparte de que, con cierta frecuencia, el cede ese dinero a alguna institución benéfica. Colijo simplemente que el antiguo Secretario de la ONU, mal informado por alguno de los otros “mediadores”, ha pensado que su presencia alentaba un proceso de paz. Annan ya no tiene mayor protagonismo, es lo que los americanos llaman un “has been”, una persona que ha sido algo pero que ya no tiene mayor relevancia. Su ego, su deseo de estar en el candelero en algo que le explican es “buscar la paz” le ha empujado a presentarse entre nosotros.

En todo caso, engañado o seducido, con emolumentos jugosos o ridículos, es claro que Annan no hubiera hecho el viaje si nuestro Gobierno lo hubiera considerado contraproducente. Aunque él no haya consultado con nuestro ejecutivo, lo que presumiblemente hizo dado que el gobierno de Zapatero fue muy generoso con la ONU cuando él era su Secretario General, me parece obvio que si algún alto funcionario español le hubiera indicado que al gobierno de Madrid no le gustaba su presencia en Guipúzcoa el bueno de Kofi no habría tomado el avión. De una forma u otra, Annan se ha metido en la hoja de ruta, pero no en la de Oriente Medio sino en la concebida por los etarras Dios sabe con quién.