Los indignados hacen mutis momentáneo

Al alba, los indignados han sido desalojados de la Puerta del Sol. Pacíficamente y por sorpresa. No ha habido mayores problemas aunque evidentemente la cosa no va a quedar así. Las autoridades, por razones explicables o inexplicables, han mostrado una considerable paciencia. Los acampados han permanecido en la plaza más emblemática de la capital de España bastantes semanas, creando problemas a los comerciantes y hoteles de la zona y dando una imagen no excesivamente higiénica a los miles de turistas extranjeros que transitan por el lugar. Un espacio de tiempo que, teniendo en cuenta el lugar de que hablamos, difícilmente se habría concedido a los agricultores almerienses que protestaran por la crisis del pepino o a los numerosos grupos que estén en contra del aborto. Por otra parte, cuando las fuerzas del orden los sacaron hace días de las inmediaciones de las Cortes, varios de los indignados reaccionaron con acritud orinando en las botas de los agentes, escupiéndoles, llamándoles hijos de puta, etc. Han abortado, por otra parte, desahucios de personas que no pagaban su hipoteca a pesar de que la medida estaba tomada de acuerdo a la legislación vigente tal como ha confirmado el Tribunal Supremo de nuestra democracia. Proclamaron, además solemnemente, en contra de toda reglamentación, que se irían cuando les apeteciera y que no iban a pactar con las autoridades el sitio donde dejaban sus casetas residuales. Las podrían donde les apeteciera.

En definitiva, el poder público ha tenido con ellos contemplaciones que no habría tenido con otros grupos. La razón principal es que, aunque varias de sus peticiones son vesánicas y alguna de ellas con tufo fascista, por ejemplo aquella de que de “la soberanía no está en las Cortes sino en la Puerta del Sol”, los indignados aportaban un aire aparentemente fresco con reclamaciones que encuentran eco en la población, la de que se pueda votar en listas abiertas, o con denuncias que hacen mella por lo evidentes, acabar con la corrupción de ciertos políticos o el apoltronamiento y señoritismo de otros. La pasividad, con todo, de las autoridades se explica más que nada porque, según diversas encuestas, el romanticismo de los indignados -los manifestantes se han vendido muy bien en los medios de información- ha encontrado una favorable acogida ante la opinión pública y los políticos viven pendientes de las encuestas. De ahí los guiños frecuentes de Zapatero y Rubalcaba al movimiento de los acampados. Ambos habrían rechazado con un enérgico mandoble verbal muchas de las solicitudes de los indignados, pero las encuestas son las encuestas.

El desalojo se ha producido casi con noscturnidad, a las seis de la mañana y cuando Madrid había entrado en vacaciones y las muy alarmantes noticias económicas del día dejaban poco espacio en los medios de comunicación para reproducir las quejas de los indignados. Las agencias recogen manifestaciones de algunos extranjeros, alemanes, franceses… que habían llegado festivamente a España para unirse solidariamente a los acampados y vivir su experiencia única en la excitante e “incroyable Espagne” y que momentáneamente parecen haberse quedado sin evento. Tendrán, a pesar de todo, tiempo de entretenerse con más actuaciones de los acampados. Ya se anuncian paseos y marchas en la Puerta del Sol, cortando la estación del metro, otra medida que no va a regocijar a los comerciantes. Y todo ello palidecerá si llegado noviembre, ¿estaban algunos de los acampados haciendo un ensayo general?, el Partido popular tiene la ocurrencia de ganar las elecciones generales. Entonces, es previsible que la indignación de los indignados será mucho mayor, entonces sí que habrá más gritos de que la soberanía no están en las Cortes, entonces el número de acampados misteriosamente crecerá.

Y digo yo, ¿por qué los indignados no crean un partido político antes de noviembre, aportan ese aire fresco, presentan como bandera en su programa acabar con la corrupción, lo que me entusiasmaría, y nos permiten votarlos y olvidarnos de los caducos partidos del sistema? ¿ Cómo voy a pensar por un instante que me representan si no me dejan, por razones que no me explican, que les vote?