Pakistán y otras consecuencias de Bin Laden

Aunque Obama y Hillary Clinton se afanen diplomáticamente en manifestar que Pakistán ha colaborado decisivamente en escarbar en la pista de Bin Laden el país asiático ha sido tenido al margen de una operación arriesgada que se desarrollaba en su territorio violando la soberanía del mismo. Las autoridades de Islamabad sólo fueron informadas del golpe de mano una vez que los tres helicópteros supervivientes estaban fuera del espacio aéreo del país.

La razón de la desconfianza es sencilla. El presidente Zardari repite, con razón, que su país es la mayor víctima mundial del terrorismo (unas 30,000 víctimas en atentados u operaciones de las fuerzas del orden en cuatro años). Añade que Bin Laden “es el mayor mal” de este siglo pero las muestras de ambigüedad de diversos estamentos paquistaníes son patentes y los estadounidenses no se fiaban de que una filtración abortara la operación. Estados Unidos tampoco había sido explícito con ningún aliado.

Habrá resquemores en esa nación islámica sobre la actuación impune de una potencia extranjera en su territorio. También lo hay, no obstante, en diversas instancias americanas sobre la conducta de Pakistán. Ya afloran preguntas sobre cómo es posible que en un país con una policía secreta todopoderosa se construyera una casa costosa hace cinco años, cuyos habitantes no tenían ni teléfono ni Internet, quemaran la basura dentro de sus altas tapias, 5´5 metros, y todo ello a un kilómetro de la Academia militar paquistaní

Un influyente senador de Estados Unidos, Carl Levin manifiesta que “Pakistán tiene muchas preguntas que contestar sobre este asunto”.

Hay un movimiento de fronda para recortar la importante ayuda que ese país asiático recibe de Estados Unidos. La Administración de Washington se muestra, sin embargo, cauta y conciliadora. En Pakistán hay un rabioso sentimiento anti-Estados Unidos, un 58% de la población piensa que es una amenaza para el país mientras que sólo un 18% lo piensa del enemigo inveterado, la India. Las algaradas profundamentalistas son penosas, hace un par de meses el país vio importantes manifestaciones a favor del asesino de un gobernador de matiz progresista cuyo agravio había sido intentar suavizar una ley que impone penas severas a los blasfemos. Habrá pocos países del mundo en donde la población considera normal que se mate a pedradas a una adultera (77%). Sin embargo Washington estima que, a pesar de su conducta ambigua,- el gobierno de Islamabad golpea a unos terroristas y luego cierra los ojos sobre casos semejantes, hay en diversos escalones una complicidad entre los talibanes y los servicios de inteligencia…-, Pakistán es aún un eslabón importante, básico para la estabilidad de Afganistán donde Estados Unidos ha invertido millones bastantes vidas humanas.

Por otra parte, Pakistán tiene la bomba nuclear. Su inestabilidad suscitaría inquietantes problemas.

Entre las muchas consecuencias de la captura de Bin Laden mencionaría otras dos de gran calado:

a) El gobierno de Obama tendrá ahora tentaciones de retirar sus fuerzas de Afganistán o reducir su presencia. Muchos afganos lo temen.

b) Se reivindica la utilización de la tortura como método de interrogación. Es lamentable éticamente pero ha trascendido que una confesión clave para seguir al mensajero que llevó hasta Bin Laden fue así obtenida en Guantánamo.