El 2010 que se fue

Los árboles no siempre dejan ver el bosque y la inmediatez de algunos acontecimientos opaca otros de mayor calado que se han materializado en el año que fenece. Entre los primeros, periodísticos, llamativos… estarían las filtraciones de Wikileaks, entre los de mayor profundidad y alcance mencionaríamos la irresistible ascensión de China.

1) China. En el 2010 hemos visto abundantes signos de su imparable escalada. Desde anecdóticos, en un país aún políticamente comunista la importación de Rolls Royce y Bentleys sigue creciendo espectacularmente, hasta los más importantes, sus reservas monetarias son las mayores del mundo y anuncia que está dispuesta a rescatar, suscribiendo deuda pública, algunas de las renqueantes economías europeas. Militarmente continúa “saltando adelante”, pone en marcha la construcción de un portaaviones y es el único grande, junto a Estados Unidos, cuyo presupuesto militar engorda considerablemente. La rivalidad entre Pekín y Washington, no siempre soterrada, es palmaria. Los dos desconfían del otro. En todo caso, China es ya un grande indiscutible y, en algunas cuestiones, indispensable. Véanse los temas de Corea del Norte e Irán donde el coloso asiático viene dando una de cal y dos de arena. El gigante existía, en el 2010 todo el mundo se ha dado cuenta de su existencia.

2) La crisis europea. Han caído las escamas hasta de los ojos de Zapatero. Europa padece un desfallecimiento político, cuenta menos en el mundo, abundan los cuestionamientos internos y se dejó pasar la oportunidad de hacer una gran reforma política. En enero, los grandes de la Unión prefirieron hacer una reforma a medias. Crearon la figura del presidente, que debería ser el portavoz sólido del conjunto, pero escogieron a un competente pero gris político para ocupar el cargo. Los grandes de la Unión no quieren perder competencias.

Las divisiones del grupo han resultado aún más visibles con el desmayo económico. Los alemanes, importantes financiadores, y algunos nórdicos se preguntan ya en voz alta, y a veces en todo colérico, por qué van a seguir costeando las alegrías presupuestarias de países como Grecia y, en cierta medida, de otros como Portugal, Irlanda y España. Que nos metan en el mismo saco que a esos países no ha sido bueno, las agencias de calificación nos han dado varios alfilerazos y el precio del dinero que necesitamos ha subido vertiginosamente. En Europa, en políticos, inversores, periodistas, ha quedado la impresión profunda de que nuestro gobierno ha actuado tarde e insuficientemente. Tardará en despejarse esa impresión negativa.

3) Obama palidece. El presidente y su partido sufrieron una resonante tunda en las elecciones legislativas parciales. La estrella del presidente pestañea con menos fuerza. La desmesura de las expectativas que había suscitado le perjudicó. En realidad, Obama tenía en su haber cosas importantes, paró el cataclismo económico y cumplió lo prometido en Irak empezando la retirada. Sin embargo, el empleo no repuntaba y esto empañaba su imagen. El final del año le ha traído varios alivios: la reforma sanitaria ha arrancado, logró un trascendental acuerdo presupuestario con los republicanos, ahora en mayoría en la Casa de Representantes, y abolió la ley sobre los homosexuales en las Fuerzas Armadas. Obama no está muerto ni gravemente herido

4) Wikileaks. Las filtraciones de 251.000 telegramas confidenciales de diplomáticos estadounidenses a su Ministerio son algo sin precedentes, sobre todo por su volumen. Extraigo tres conclusiones:

a) No hay revelaciones verdaderamente trascendentales y sí bastantes pinceladas sobre como se ve la personalidad de muchos líderes mundiales. Los telegramas confirman lo que intuíamos o sabíamos( los países árabes temen a Irán, Estados Unidos desconfía de la estabilidad del nuclear Pakistán, Zapatero es electoralista, juega a corto plazo, en Rusia hay una mafia económica con amplias conexiones oficiales etc.)

b) Wikileaks ha dado un golpe serio a la diplomacia, a la confianza que los diplomáticos de todo el mundo necesitan en sus interlocutores. ¿Quién va a ahora a explayarse con un Embajador si teme que un par de meses más tarde sus frases aparezcan exactamente reflejadas en un periódico? Para un profesional el tema tiene poca gracia.

c) En contra de lo que se afirma con morbo las revelaciones ponen escasamente en evidencia a la diplomacia de Estados Unidos. Más bien destacan debilidades, dobleces, ocultamientos, hipocresías… de los diversos gobiernos examinados. Lo narrado sobre el nuestro, la forma de proceder, la conducta de Zapatero y sus ministros resulta no ser, a menudo, lo que nos contaban oficialmente