Peliagudas elecciones en Estados Unidos

El martes se renueva en Estados Unidos una parte sustancial de las Cámaras legislativas. Los sondeos apuntan a que los demócratas perderán al menos una de ellas. Esto aumentará las dificultades de Obama para gobernar y ello llevará a que tenga que dedicar más tiempo a la política interior descuidando un tanto los asuntos mundiales.

El tema, en consecuencia, nos afecta.

Obama tiene una cota de popularidad relativamente baja, 46% y el desencanto en los votantes independientes que le hicieron ganar hace justamente dos años es palpable. La causa principal es la económica. Es posible que sin el programa de estímulo económico que el Congreso aprobó después de un enorme esfuerzo del presidente la situación sería mucho peor que la actual. Bastantes analistas conceden esto a Obama, pero el panorama sigue gris. El paro alcanza el 9´6%, una cota alta para Estados Unidos, el crecimiento en el segundo trimestre ha sido de 1´6%, algo que aquí desearíamos pero allí resulta hoy por hoy endeble, y los ciudadanos no perciben que la cosa podría estar peor. Ven que está mal, lo sufren en su carne y la Administración de Obama no ha vendido bien el paquete económico ni tampoco del todo la reforma sanitaria etc…

Los republicanos, integrantes del difuso y enrabietado “Tea party” o no, van a avanzar. Su control de una o de las dos cámaras no es una hecatombe, el partido del Presidente viene normalmente perdiendo posiciones en las elecciones, como la presente, del ecuador de la legislatura, ahora bien, si el desplome de los demócratas fuera considerable muchas de las aspiraciones de Obama volarían por los aires o quedarían recortadas. Todo ello a pesar de que el presidente, forzado por las circunstancias y el talante del país, ya ha llevado a cabo una política bastante más moderada de la que contenía su programa electoral.

El dinero que se va a gastar en la campaña nos alucina si tenemos en cuenta los parámetros europeos: unos 2,000 millones de dólares. Los republicanos han, en esta ocasión, recaudado más.

Las conjeturas sobre el alcance del progreso de los republicanos varían de día a día. Entre los que han votado por correo, una práctica creciente en el país, en el 2008 lo hizo el 30%, parece que los demócratas tendrían una ligera ventaja pero esto sólo reduciría los daños. De un lado, la diferencia entre votantes precoces demócratas o republicanos ha bajado con respecto a otras elecciones, en las anteriores eran muchos más demócratas los que utilizaban este medio, y de otro, la movilización republicana es en estas semanas semejante a la de los tiempos triunfantes del partido.