Cuba, Irán y Mugabe nos mandan… al cuerno

Cuba sigue en el inmovilismo y sus dirigentes están orgullosos de ello. La idea de que la liberación y expulsión de una veintena de presos políticos significaba un inicio de apertura ha resultado pronto ser una quimera. Hay que alegrarse de que la Iglesia cubana, con la asistencia de Moratinos, consiguiese la salida de unas personas cuyo delito era  pedir una mayor democracia pero el régimen ha dicho pronto que no piensa cambiar. En un acto público con la presencia de Raúl Castro los capitostes cubanos han lanzado un mensaje inequívoco: Cuba no va a cambiar y mucho menos aún porque lo pida la prensa extranjera. Los Embajadores de la Unión europea habrán tomado nota.

Esta fijación con la prensa extranjera ha sido asimismo patente  estos días en Irán. Las autoridades de Teherán condenaron hace meses a una mujer acusada de adulterio a ser lapidada hasta la muerte. Ante las protestas mundiales, los dirigentes iraníes alegan que el caso está en apelación y que, gran concesión magnánima, se está estudiando que, en lugar de ser muerta a pedradas, sea ahorcada. Es trágico y patético que en el año 2010 se pueda condenar a muerte, con cualquier procedimiento, a una mujer por haber tenido relaciones con un casado pero, una vez más, portavoces oficiales del país remachan que no se van a plegar a lo que diga la prensa extranjera. Inaudito dado que lo que pedía la prensa extranjera es que no se la ejecutara por ese ridículo “delito”.

Tenemos, últimamente, unas declaraciones sonadas de Robert Mugabe el corrupto Presidente de Zimbabwe. Los excesos de todo tipo de este autócrata africano, pucherazo en las elecciones, violación de derechos humanos etc… han llevado a la Unión Europea a imponerle sanciones limitadas. Hay un embargo en la venta de armas y se han congelado en Europa ciertas cuentas de 197 políticos del país y de una treintena de compañías. Hace un par de días, en el entierro de su hermana, Mugabe increpó a los occidentales diciendo que tienen que acabar con las sanciones, que los europeos quieren que él deje el poder antes de levantarlas y que “se pueden ir al infierno”.  Los Embajadores occidentales abandonaron el sepelio.

Uno de ellos tuvo un comentario al  que no sabemos si quiso echarle humor: “Fue profundamente ofensivo que en una ceremonia cristiana te digan que te puedes ir al Infierno”

Cuba sigue en el inmovilismo y sus dirigentes estan orgullosos de ello. La idea de que la liberación y expulsión de una veintena de presos políticos significaba un inicio de apertura ha resultado pronto ser una quimera. Hay que alegrarse de que la Iglesia cubana, con la asistencia de Moratinos, consiguiese la salida de unas personas cuyo delito era  pedir una mayor democracia pero el régimen ha dicho pronto que no piensa cambiar. En un acto público con la presencia de Raúl Castro los capitostes cubanos han lanzado un mensaje inequívoco: Cuba no va a cambiar y mucho menos aún porque lo pida la prensa extranjera. Los Embajadores de la Unión europea habrán tomado nota.

Esta fijación con la prensa extranjera ha sido asimismo patente  estos días en Irán. Las autoridades de Teherán condenaron hace meses a una mujer acusada de adulterio a ser lapidada hasta la muerte. Ante las protestas mundiales, los dirigentes iraníes alegan que el caso está en apelación y que, gran concesión magnánima, se está estudiando que, en lugar de ser muerta a pedradas, sea ahorcada. Es trágico y patético que en el año 2010 se pueda condenar a muerte, con cualquier procedimiento, a una mujer por haber tenido relaciones con un casado pero, una vez más, portavoces oficiales del país remachan que no se van a plegar a lo que diga la prensa extranjera. Inaudito dado que lo que pedía la prensa extranjera es que no se la ejecutara por ese ridículo “delito”.

Tenemos, últimamente, unas declaraciones sonadas de Robert Mugabe el corrupto Presidente de Zimbabwe. Los excesos de todo tipo de este autócrata africano, pucherazo en las elecciones, violación de derechos humanos etc…han llevado a la Unión Europea a imponerle sanciones limitadas. Hay un embargo en la venta de armas y se han congelado en Europa ciertas cuentas de 197 políticos del país y de una treintena de compañías. Hace un par de días, en el entierro de su hermana, Mugabe increpó a los occidentales diciendo que tienen que acabar con las sanciones, que los europeos quieren que él deje el poder antes de levantarlas y que “se pueden ir al infierno”.  Los Embajadores occidentales abandonaron el sepelio.

Uno de ellos tuvo un comentario al  que no sabemos si quiso echarle humor: “Fue profundamente ofensivo que en una ceremonia cristiana te digan que te puedes ir al Infierno”