Israel y su imagen

Si al gobierno israelí y a la población de aquel país les preocupa la opinión pública internacional, lo que no siempre ocurre por estar hastiados, dentro de su aislamiento, de lo que ellos consideran una incomprensión generalizada hacia los peligros que corre el Estado de Israel, se percatarán de que comienza una nueva pesadilla. Una de las grandes, en el terreno de la imagen y de las relaciones públicas, que ha vivido este país. No escampará pronto.

La condena, la indignación o la irritación por el uso desproporcionado de la fuerza (calificación de Sarkozy) para parar la flotilla con alimentos que pretendía llegar a Gaza es global. En Europa, donde las tesis judías cuentan con no escaso predicamento, hay repulsa en los medios de información, protestas ante las Embajadas israelíes, llamadas de Embajadores, el Consejo de Seguridad de la ONU ha condenado el raid del Ejército judío etc.…En Estados Unidos, dato importante, hay más sordina. Washington se ha unido a la declaración del Consejo y el gobierno se muestra consternado pero evita fulminar a Tel Aviv. Quiere, ganando tiempo, que se aclaren los acontecimientos.

Significativamente, los diarios estadounidenses dan a otras noticias igual o superior relieve que al ataque israelí, la posible legalización de la marihuana en Los Ángeles, el derrame petrolífero de BP en la prensa del nordeste etc…

Es posible que Israel no pudiera en ningún caso permitir el paso de una flotilla que se negaba a ser inspeccionada en un puerto designado por Tel Aviv, esto podría haber significado una bajada de pantalones según los moderados y la creación de un precedente para introducir armas en Gaza a continuación según la fuerzas de seguridad, pero a partir de ahí los interrogantes nocivos para Israel se multiplican. ¿Es cierto que los humanitarios del barco atacaron a los comandos judíos en cuanto entraron en la embarcación? Puestos a meter en cintura a los supuestamente levantiscos humanitarios, ¿había que disparar de forma tan indiscriminada que mueren una decena de personas y se hiere a otra docena? ¿Qué pasó en el interior del barco? ¿Cuál es la eficacia de los comandos de Israel en una operación que tenía que ser quirúrgica y no sangrienta?

Aunque el envío de la flotilla fuese una provocación pendenciera, como asegura la prensa israelí, parece que Tel Aviv ha entrado al trapo y ahora tiene una ola de indignación explotable en varios países del mundo. Una inapreciable baza para sus enemigos.

Entre las consecuencias políticas que emanan del luctuoso incidente:

a) Las relaciones entre Israel y el país islámico con el que tenía mejores relaciones, Turquía, se congelan y están al borde de la ruptura.

b) Encrespa más a la opinión pública árabe (“acto terrorista de un Estado”, “crimen de guerra” son los calificativos de dirigentes de esos países)

c) Dificulta la actuación de Obama en el proceso de paz. Netanyahu acudía hoy a Washington a decir “pelillos a la mar” en sus conocidas discrepancias con Obama. Ahora, hay un retroceso.

d) Es una distracción que torpedea momentánea pero seriamente los esfuerzos del Gobierno de Obama en un tema crucial, imponer sanciones a Irán.