¿Habrá sido amargo para Letizia el debut de su sobrina como artista?

Me gustaría conocer la opinión de Letizia sobre el debut de su sobrina carnal, Carla Vigo, como actriz de la mano de Rafael Amargo. Pensar que haya podido ser “amarga”, es un recurso literario muy fácil.

Pero si tenemos en cuenta lo que cuenta David Rocasolano, el primo hermano de la consorte real, “la obsesión de Letizia sobre los aspectos más triviales de la existencia de su familia resultaba asfixiante”.

Al parecer, Letizia siempre llevó la voz cantante en la familia. Cuando alguna de sus dos hermanas, Telma o Erika, sobre todo esta última, aparecía en la prensa rosa, inmediatamente recibía llamadas “histéricas y controladoras” de Letizia.

Con Telma y según David mantenía, en público, una falsa cordialidad. Pero en el fondo “no se podían ni ver. A diferencia de Erika que nunca fue capaz “de mandarla a la mierda”, Telma no soportaba la actitud controladora y cruel de su hermana.

Cierto es que Carla, víctima desde muy niña de la precariedad económica en la que vivía su madre, se pensaba que no iba a sobrevivir a aquel precario estado y miren ustedes por donde fue Erika la que, el 7 de febrero de 2007, decidió quitarse la vida en su casa de Vicálvaro, el antiguo piso de Letizia.

“Me gustaría saber por qué mi prima hizo esto. Por qué se quitó la vida. A veces me lo imagino”.

Carla, fue la auténtica víctima de esta situación y, según David, Letizia intentó separarla de su padre y se agarró un buen cabreo, tras darse cuenta de que no pudo. Aunque Antonio Vigo se volvió a casar y tenía otros dos hijos, Carla prefirió vivir con él, con su padre.

Por todo ello, no es extraño que la joven que ha cumplido ya los 20 años declarara recientemente refiriéndose a su tía: “No me siento como ellos, soy una persona normal”.

En su debut en la localidad cordobesa de Pozoblanco, formando parte del elenco del espectáculo de Rafael Amargo “Yerma” en el que baila y actúa, ha reconocido: “Obviamente tuve algún fallito; la verdad es que me quedé muy contenta de como salió la representación”.

Y se lo agradeció a su padre “por haber confiado en mi y a mi madre, aunque no haya visto mis pasos en el teatro, se que estaría orgullosa de mi”.

Finalizo esta crónica como la empecé: ¿Estará también orgullosa tía Letizia de tener una sobrina artista? De cualquier forma, supongo que a ella, a Carla, no le debe importar mucho lo que piense. Lo importante en su vida es que pueda encontrar su camino y llegar a sentirse segura de si misma.