Sigue siendo tal cual era

Letizia, coincidiendo con su 49 cumpleaños, se hizo un sorprendente regalo: regresar a su pasado en la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid de la que fue alumna, al parecer por lo que contó, bastante conflictiva.

En aquella época solo era Ortiz. Así la llamaban los profesores. Al menos, uno “un poco harto de mis preguntas” recordaba en su parlamento ante una audiencia que no daba crédito a lo que oía de una ex compañera a quien no le importaba desnudarse y que se le viera todo el pelo de la dehesa con un discurso vulgar y atropellado. “Tampoco es que temblara el misterio”, escribía sorprendida en “El País” Luz Sánchez Mellado.

Cierto es que ya advirtió “no voy a aburriros ni a ponerme intensa contando historietas de aquella época de estudiante”, como una “abuela cebolleta” según Laura Gaseni en “Pronto”.

Y ¡vive Dios! que no aburrió. Todo lo contrario. Sorprendió, escandalizó y divirtió recordando sus horas pasadas en la cafetería: “¡Que os voy a contar de la cafetería de la facultad de Ciencias de la Información!”.

“Esta no es mi Letizia que la han cambiado”, se oyó decir. Sobre todo, cuando no le importó reconocer que sigue siendo tal cual era. Al menos para aquel profesor impertinente, tan harto estaba de ella, que, según contó, le gritó en voz alta: “Ortiz! Mire Ortiz, yo no se que va a ser de su vida, pero desde luego a pesada, ahí no tiene rival”. ¡¡¡ Premonitorio si que fue el maestro!!! Me gustaría saber si Felipe piensa igual.

Hoy no puedo evitar recordar aquella primera frase con la que escandalizó a millones de españoles el día de su presentación, el 6 de noviembre de 2003, con motivo del anuncio oficial de su compromiso matrimonial en el palacio de El Pardo con aquel mítico “¡Déjame hablar!” que la persiguió, injustamente, durante mucho tiempo. Injustamente porque, como cualquier otra pareja, Letizia recriminó a su novio que la interrumpiese y le exhortó a que se callase, porque hablaba ella. Lo que sucede es que, desde ese día, Letizia es la que ha llevado la voz cantante.

La consorte que en la visita a la Universidad fue mas real que nunca.

Se despidió reflexionando sobre su cumpleaños, recordando que el año próximo cumple ¡¡¡50 años!!!!:

“Es una bonita cifra para seguir intentando hacer las cosas bien en el lugar que a cada uno nos corresponde” aunque dejando bien claro que lo de la curiosidad no se quita, lo que pasa es que ya no cuento las respuestas que me dan”.

Se mire por donde se mire, Letizia sigue siendo tal cual era.