Le dan un toque al Juez

Lo de este verano tenía que tener consecuencias. El exhibicionismo excesivo en la prensa llamada del corazón, tanto en papel como en los “Sálvame” televisivos era difícil de aceptar por la Audiencia Nacional a la que pertenece Su Señoría, el juez Santiago Pedraz.

El toque de atención no se ha hecho esperar. Según Inmaculada Cobo, el presidente José Ramón Navarro “ha sugerido a Santiago Pedraz que rebaje su presencia mediática por el malestar, dentro del tribunal, no solo por sus relaciones con Esther Doña sino por una enemistad manifiesta con su última ex, la abogada penalista Silvia Córdoba”.

Lo del guaperas Santiago Pedraz no solo es fruto de sus amores con la viuda más mediática del momento. Al parecer, desde su llegada a la Audiencia Nacional se convirtió en un juez sobre el que la prensa centró toda su atención por la importancia de los casos en los que intervenía.

Pero, independiente de sus éxitos profesionales, la fama también le ha acompañado como sustituto de otro juez muy mediático como era y es Baltasar Garzón y su pasado sentimental, de una vida como ha escrito Esther “hecha con amor”.

Las rupturas de sus dos anteriores compañeras, la periodista Paula Arenas Martin-Abril, juntos y casados durante 20 años, y la abogada penalista, Silvia Córdoba, no han sido diferentes y menos traumáticas que la de cualquier ciudadano aunque en el caso de Silvia, “la enemistad manifiesta” produzca recusaciones en casos en los que ella actúa de abogada y él de juez. Natural.

Pero con quien se le ha ido de las manos el cuore, como titula la compañera Cobo en LOC, ha sido con la viuda de mi amigo, el marqués de Griñón, la inefable Esther Doña. Pienso que ha utilizado a Santiago Pedraz de una forma descaradamente obscena, en exclusivas en el Hola y otras publicaciones del sector. Cierto que Su Señoría se dejaba hacer. No seré yo quien ponga en duda los sentimientos de la pareja. Pero, como nieto de magistrado que soy, no entendía el comportamiento del juez y si la sugerencia del Presidente de la Audiencia Nacional de que “rebaje su presencia mediática en el papel couché”.

No se ha conocido otro caso como este. Porque lo de las relaciones sentimentales de Baltasar Garzón con la Fiscal General del Estado, Dolores Delgado, son todo lo discretas que la personalidad de ambos permiten. Sin exhibicionismos ni exclusivas mediáticas que se pagarían a precio de oro. Porque lo valen.

Una pregunta, ¿venderá Esther Doña su boda con Santiago Pedraz, si esta llega a celebrarse? También valdría un pastón. No solo por ser ella la marquesa viuda sino por la personalidad profesional del novio. Por favor, un poco más de seriedad, Señoría.