¿Marivent en el aire?

La pasada semana, el compañero de El Mundo Eduardo Álvarez abordaba, en un amplio reportaje en el suplemento LOC, el tema de las vacaciones de los royals europeos “en casas de su propiedad, en sus residencias particulares”. Y llegaba a la conclusión de que “Felipe VI es el único monarca del continente que no tiene ninguna residencia de recreo personal”.

Posiblemente, por ello suelen pasar las vacaciones en el palacio de Marivent que la Diputación balear “en nombre de todas las gentes de Baleares, rogamos Alteza (en aquella fecha 1973, don Juan Carlos era príncipe), aceptéis esta residencia para que en familia y en todas cuantas ocasiones, tiempo y momento sean de vuestro agrado, podáis disfrutar”. 

Fueron las palabras con las que el Gobernador Civil y presidente de la Diputación, Enrique Ramos, ofreció a la Familia Real el palacete de Marivent, hoy cuestionado por la izquierda que desea verles fuera.

Felipe y Letizia con su marcha para disfrutar de sus vacaciones en otro lugar, mejor, lo dudo, se lo está poniendo fácil.

Días después de aquella aceptación, el 4 de agosto de 1973, dos aviones “Mystere” aterrizaban en la base aérea de Son Sant Joan. Del primero, descendió el príncipe Juan Carlos con sus hijas Elena y Cristina , de 11 y 8 años. Del segundo, la princesa Sofía y su hijo Felipe, de 5 años. Por aquello de la seguridad. Presente estaba yo aquel día.

El futuro rey y su heredero viajaban siempre en aviones diferentes, como lo siguen haciendo hoy Felipe y su hija Leonor.

Una pregunta: ¿en estas vacaciones secretas que Felipe, Letizia y las nenas han iniciado estos días, despreciando lo que los mallorquines le ofrecieron tan generosamente hace...!!! 48 años¡¡¡ Marivent, viajaran los cuatro juntos o utilizaran dos aviones: uno para papá y su hija Sofía y otro para mama y la heredera?

Una pregunta: ¿en estas vacaciones secretas que Felipe, Letizia y las nenas han iniciado estos días, despreciando lo que los mallorquines le ofrecieron tan generosamente hace...!!! 48 años¡¡¡ Marivent, viajaran los cuatro juntos o utilizaran dos aviones: uno para papa y su hija Sofía y otro para mama y la heredera?

Hasta entonces la Familia Real no tenía donde caerse muerta, como vulgarmente se dice, salvo el Palacio de La Zarzuela, que tampoco era de ellos.

Por ello, cuando llegaban las vacaciones navideñas o veraniegas era un problema. En agosto de 1969, inmediatamente después de que Franco designara a Juan Carlos heredero a título de rey, fue invitado junto a su esposa, la princesa Sofía y los tres hijos, a pasar unos días de vacaciones en ... Meirás. Testimonio gráfico existe de la llegada.

La propia doña Sofía ha contado como fue aquella primera noche que durmieron en el Pazo. Pienso que yo también lo he contado pero es oportuno y divertido recordarlo:

“Al ir a acostarnos, se rompió la cama, y nos caímos al suelo. Se armó un ruido terrible y un jaleo con los barrotes, el somier, el colchón (no especificó si, como podemos suponer, fue porque estaban haciendo el amor). Yo creí morirme de vergüenza. Le dije a mi marido: “Juanito, por lo que más quieras, no lo cuentes”. Pero, al día siguiente, le faltó tiempo para soltarlo nada más llegar al desayuno familiar. A Franco y a toda su familia les hizo mucha gracia”.

Lo que no se sabe es lo que pensaron sobre el motivo por el que habían roto la cama. Fácil es deducirlo. Sobre todo, el marqués de Villaverde con la coña que se gastaba.