El indulto de Armada

Estos días se especula mucho sobre un posible indulto a los condenados del procés. Independiente del coste político que puede originar al señor Sánchez y su gobierno, también a Felipe VI que se verá obligado, constitucionalmente, a rubricar con su firma tan polémica decisión como Jefe del Estado que es.

Nada que ver con el indulto que el entonces rey Juan Carlos I tuvo que firmar el 24 de diciembre de 1988, cuando el Consejo de Ministros del gobierno de Felipe González acordaba indultar al ex general Alfonso Armada Comyn, condenado a 26 años, ocho meses y un día de reclusión mayor como responsable, junto al general Jaime Milans del Bosch y otros, por el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.

Estoy seguro que nada le satisfizo más al estampar su firma en esta medida de gracia para un hombre que, no solo había sido su más directo colaborador en la Casa del Príncipe, en el palacio de los Montellano, cuando don Juan Carlos viene por vez primera a España. Mas tarde, como preceptor del Príncipe ya en Zarzuela y posteriormente como Secretario General de la Casa.

El 22 de noviembre de 1975, don Juan Carlos fue proclamado rey de España. Aquel día, al llegar a Zarzuela tras el solemne acto institucional de las Cortes, “el rey me dio un gran abrazo y me dijo ¡Gracias, Alfonso!”. La fotografía de este momento y la frase aparecerían en la portada de las memorias del general con el título “Al servicio de La Corona” (Planeta 1983).

Al estampar su firma, el 24 de diciembre de 1988 en el decreto con el que se indultaba a Armada, el rey don Juan Carlos escuchaba la voz de su mala conciencia.

No olvidemos que durante el proceso Armada pidió permiso al Rey para defenderse. Y don Juan Carlos se lo negó (?). “Mi fidelidad al rey ha sido, es y será total, absoluta”. Y le condenaron. ¿Con razón? A lo peor, sí, porque sobre el 23 F solo había tres personas que lo sabían todo: el Rey, Armada y Sabino. Y ninguno ha hablado. Estos dos últimos ya no lo harán porque están muertos. Y don Juan Carlos, por razones obvias.

Por todo esto y mucho más, el Rey se sintió feliz estampando su firma para que su amigo y colaborador ¿también en el golpe? recobrara la libertad.

Cierto es que Armada, de 69 años entonces, había solicitado el perdón en ... cinco ocasiones. En esa fecha, los ocho magistrados de la sala de lo Militar del alto tribunal emitieron por unanimidad un informe favorable al indulto porque Armada “a lo largo del tiempo que lleva cumpliendo la pena de reclusión que se le impuso ha manifestado, de forma reiterada, su lealtad a la Corona y al ordenamiento constitucional”. Nada que ver con los condenados del procés que no solo no han declarado el respeto a la Constitución sino que han pregonado una y mil veces que “lo volverán a hacer”.