¿Por qué tendrá que esperar?

Se suele decir que del rey abajo, todos somos iguales ante la ley. Todos menos el rey Juan Carlos, si el rey Juan Carlos. Si a un ciudadano español no se le puede expulsar de España, de su país de nacimiento, por muy importantes que sean los delitos cometidos, mucho menos prohibirle que regrese. Tenga o no cuentas pendientes con la Justicia. Es más, si las  tiene, no es que le prohíban regresar sino que se le trae a la fuerza. Esté donde esté, que para eso tenemos a Interpol.

Perdone el lector esta pequeña introducción con la que ni quito ni pongo rey solo intento responder a infinidad de preguntas que no solo yo, sino españoles de bien, se hacen ante la actual situación en la que se encuentra el rey Juan Carlos, si el rey Juan Carlos I. Pero sobre todo, la última noticia de esta mi semana referida a su persona: “Tendrá que ....esperar”.

Lo que no se aclara quien ha decidido y por qué todavía no puede volver a su casa, a su país.

Recientemente, Don Juan Carlos tenía ya preparadas las maletas y las reservas del avión, pero su hijo, si su propio hijo Felipe le hizo llegar la “orden” de que todavía no era el...momento.

Pero según se publicó hace ya algunos meses, las investigaciones del Supremo iban a concluir a finales del año pasado. ¿Qué ha sucedido para este parón tan ilegal?

Investigaciones de este periodista, el descubrimiento de nuevas cuentas opacas “han alargado proceso”, un proceso que yo sepa no se había iniciado .

También dicen mis fuentes con todo cinismo que la “regularización fiscal tenía como objetivo saldar las deudas para ...... poder regresar”. Un acreedor siempre regresa a su país para saldar sus deudas y muchos desaparecen para no tener que pagar lo que debe.

Ítem mas. El pasado mes de febrero, una decena de empresarios amigos del rey Juan Carlos I, si el rey Juan Carlos, le prestaron 4.395.901.96 euros para regularizar con Hacienda los mas de ocho millones de euros que una fundación de su primo lejano, Álvaro de Orleans, pagó en viajes en aviones privados hasta 2018. Los benefactores suscribieron contratos de préstamo en algunos casos ante notario para evitar problemas legales.

Con este dinero, determinadas  obligaciones han quedado regularizadas amen de los 678.393 euros que abonó el pasado 9 de diciembre a hacienda. Se trataba de   regularizar los fondos que entre 2016 y 2018 le suministró el empresario mexicano Allen Sanginés y que sirvieron para abonar gastos del Rey, de su esposa Doña Sofia y otros familiares como sus nietos Froilán y Victoria Federica, mediante las tristemente famosas tarjetas black.

Lo que mas sorprende e indigna de la actual situación es que la Casa del Rey, ese eufemismo para no decir su hijo Felipe VI, no moverá ficha hasta que el Supremo decida. ¡Que vergüenza! Por no decir ¡Desvergüenza!