Gabilondo, “rojos y maricones”

Ángel Gabilondo, ese intelectual profundo, ex ministro de Educación, fichó, en esta campaña electoral, al querido amigo Jorge Javier Vázquez que, el 27 de abril de 2020, declaró en directo en su programa Sálvame en Telecinco que este solo era para “rojos y maricones. Quien no nos quiera ver, que no nos vea. Esto es una declaración de principios”.

Confieso que después de esta “declaración de principios” acudí una tarde a Sálvame, programa en el que hacía tiempo participé asiduamente junto a Pilar Eyre. En esta ocasión, lo hice para hablar de mi experiencia con el Covid que a punto estuvo de costarme la vida.

Antes de comenzar mi participación con los contertulios habituales, advertí a Jorge Javier Vázquez que yo acudía a su programa pero que no era “ni rojo ni maricón”. No por nada sino porque, al igual que muchos de sus colaboradores habituales no lo son, hoy por hoy, “ni rojo ni maricón” soy aunque sí amigo, desde hace muchos años, del presentador así como de Paolo Vasile, el máximo responsable de Telecinco.

Esto es lo que le ha faltado decir al pobre Ángel Gabilondo que ha buscado, a la desesperada, a un colaborador como Jorge Javier Vázquez cuando estoy seguro que no es “maricón” aunque sí hombre de izquierdas. Pero, sobre todo, riguroso intelectual de una interesante biografía.

Hasta 1979 había sido un fraile de la orden de los corazonistas, una congregación de los Hermanos del Sagrado Corazón que durante trece años guardó fidelidad a los votos de castidad, pobreza y obediencia.

A los 30 años dejo la institución religiosa e inició una espectacular carrera académica que le llevó a ser catedrático de Metafísica y Rector de la Universidad Autónoma de Madrid. En 2009, Rodríguez Zapatero le nombró ministro de Educación.

En 2015, Pedro Sánchez le llamó a pesar de que Gabilondo no tenía carnet del Partido ni lo quiere tener, no solo porque es un referente político sino moral e intelectual en el más amplio sentido de la palabra que mantiene siempre un tono reposado, un tanto “soso” como se autocalifica, tan necesario para rebajar las tensiones en campañas electorales.

Por todo esto y mucho más me ha sorprendido haya buscado la colaboración de un tipejo como Pablo Iglesias y de Jorge Javier Vázquez, salvando las distancias. Que yo sepa ni es “rojo” en el sentido peyorativo de la palabra ni “maricón”. Desde hace veinticinco años, la pareja de Gabilondo se llama Carmen Gallardo. Paloma Olmedo fue su primera mujer y madre de sus dos únicos hijos: Hugo y Román.