No había necesidad

El 7 de febrero de 2007, España entera se conmovía con la noticia del suicidio de Erika, la hermana pequeña de Letizia, de 31 años, encontrada muerte en el piso que había sido de su real hermana, en la localidad de Vicálvaro, un barrio modesto del sureste de Madrid.

Cuando sucedió tan terrible y dramática noticia, Letizia se encontraba embarazada de seis meses de su segunda hija, Sofía.

El cadáver fue encontrado por Roberto Jiménez, su pareja entonces, junto a las tres cartas que había dejado escritas antes de quitarse la vida “porque me han dejado sola, me siento sola”, como le reconoció días antes a su primo David Rocasolano.

Erika dejaba a una hija de seis años, Carla, nacida de la relación con su anterior compañero, Antonio Vigo.

Inolvidable aquella imagen de Letizia, anegada en lágrimas, arrodillada ante el rey don Juan Carlos, a la salida del funeral en el tanatorio. ¡Cómo han cambiado las relaciones!

A diferencia de su madre, recatada, discreta que no hablaba para no ocasionar problemas, su hija Carla ha destapado la caja de los truenos, desvelando sin tapujos y sin pudor su orientación sexual que a nadie importa. Pienso que Carla no tenía necesidad de confesar algo tan íntimo como que no es hetero sino bisexual, formando parte como lesbiana y con todo su derecho del colectivo LGTBI. Cierto es que la libertad sexual en España es un hecho y un derecho.

Me gustaría conocer, aunque es fácil deducirlo, como han sido recibidas en el seno de la Familia Real las declaraciones de la sobrina carnal de Letizia, tan estricta e intransigente con las conductas de la familia, puestas en boca de todo el mundo por culpa de Carla.

Aunque no creo que a la joven le importe mucho la opinión de su tía. No olvidemos que, el 6 de enero de 2020, dejó bien claro en el programa de Telecinco “Viva la Vida”, presentado por Emma García: “No me siento como ellos, soy una persona normal”. ¿La considerará así Letizia y sus primas hermanas, las infantas Leonor y Sofía? Hay que recordar los problemas que hubo, por parte de Letizia, con respecto a la presencia de la mujer de su padre, Ana Togores, en su boda con el príncipe Felipe. Se supone que por el protagonismo que la madre de la novia y primera mujer de Jesús Ortiz adquiría en tal acontecimiento.