Las tetas ganaron a las lágrimas

En la Nochevieja de las uvas televisivas, me fui de la 1, para no ser testigo del triste espectáculo de las lágrimas de la Obregón que ya cansan, a Antena 3, donde me encontré con el no menos triste espectáculo del despelote de la Pedroche.

En ambos casos, con una falta total de pudor. La Obregón, para seguir explotando la muerte de su hijo aunque había prometido que no.

La vallecana,  sus tetas que siguen tirando mas que dos carretas. Que en esto, el país no ha evolucionado.

Como escribe el compañero García Reyes en ABC, “un país que saliva ante la silueta de una pechera, dice él, de unas tetas, digo yo, no es progresista...lo que da una idea de la involución devastadora en la que estamos dándole y dándole sin parar a la burricie”, ante el silencio del feminismo oficial, encarnado por la “marquesa de Galapagar” .

Resulta curioso advertir en la medición de las audiencias de las televisivas uvas de este año en el que se batió el record de....¡¡¡22.3 millones de telespectadores!!!, basculando entre TVE y Antena 3, sin problemas en los hogares ya que tanto ellas como ellos coincidían en el interés y curiosidad por la pechera.

Aunque la 1, con el morbo de las lágrimas de la Obregón, consiguió 6.107.000 espectadores de media ( en algún momento 11.347000 conectaron con el especial de TVE),  11.972.000 le echaron un ojo a Antena 3, lo que demuestra que el progreso en nuestro país está en la pechera de la vallecana y feminista mas hortera de España que ganó, por goleada a las lágrimas de Anita. Si a ésta va a ser difícil reconocerla sin llorar, a Cristina,  difícil reconocerla vestida aunque ella dice que no quiere provocar a nadie sino que lo suyo es una clara muestra de “empoderamiento femenino”. ¡Toma ya!

Aunque no es bióloga como la Obregón, es licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Rey Juan Carlos. No todas las celebrities de la tele pueden presumir de la mismo. Además, su imagen está en el Museo de Figuras de Cera de Madrid, posiblemente porque ella es una pieza de museo que ha sustituido el clásico posado veraniego de la Obregón por sus tetas navideñas.

Y para todos ustedes, incluidos estos dos personajes, les deseo que tengan felices Reyes, esperando no les decepcionen como, a veces, decepcionan los otros.