Como ya anticipábamos...

Esta mi semana, el rey don Juan Carlos ha anunciado estar dispuesto a regularizar su situación fiscal sobre los dineros cobrados por donaciones u otros motivos como pueden ser comisiones y otros ingresos más o menos éticos aunque nunca delictivos.

Como recordarán nuestros lectores por las declaraciones del ministro de Justicia, Juan Carlos Campo Moreno, recogíamos en la columna anterior sus declaraciones exculpando al rey emérito y le aplicaba algo que su hijo Felipe VI no hizo en su momento: la presunción de inocencia que el ministro ha tenido a bien recordar en sus declaraciones comentadas por este columnista.

También hacia constar que “Don Juan Carlos no es un ciudadano huído de la justicia” y dejaba bien claro que si era requerido por la justicia “no tardaría en absoluto venir”, como así va a suceder.

Lo que no entiendo es lo que se ha publicado, a propósito de la decisión del Rey de regresar estas navidades para regularizar su situación fiscal siempre que, para ello, tenga la autorización de su .... hijo. ¡Hasta ahí podíamos llegar! Ni de su hijo ni del Gobierno.
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¡¡¡Vendrá cuando le dé la real gana!!!, publicábamos la pasada semana.

Lo que no hay la menor duda es el interés que todo lo concerniente a don Juan Carlos suscita. Casi todos los componentes de los seguidores de esta columna se han manifestado, la pasada semana, a propósito de mis comentarios sobre las declaraciones del ministro “¡Caray, Peña, has revolucionado a toda la peña hoy”, reconoce el amigo JOHN LAFFITTE.

Unos en contra, otros a favor como MANUEL LUNA DE MARÍA:

“Vaya ridículo queridos odia-dores de ultra izquierda ... Os juro que no tengo nada que ver con don Juan Carlos I de España pero ... el Sol no se puede tapar con un dedo acusatorio. Ahora queridos demócratas, a asumir el error y disculparos públicamente con don JCI de España y conmigo por una semana de insultos, acoso, injurias y vejaciones públicas. Este tema se ha explicado muy mal de forma interesada contra el Rey Juan Carlos I, el rey Felipe y contra la Monarquía Española”.

Mi entrañable ALFONSO A. “Comentario inicial que planteaba era que no importa si el Ministro de Justicia considera que hay, o no, delito, ya que lo que es, o no, delito responde meramente a una cuestión de legislación. Y la legislación no siempre es expresión de lo ético. Y, en consecuencia , no es necesario atender a la imputación de Juan Carlos I para poder aseverar, en el ejercicio de la libertad de opinión, que el rey emérito ha ejercido prácticas cuestionables y no ejemplares.

MARIO se pregunta: “El señor Peñafiel se ríe de los comentarios o de los comentaristas? Estimado señor, debe saber que yo agradezco y mucho los comentarios de quienes considero amigos. Y asumo las críticas con satisfacción incluso aquellas que me corrigen.

DAMIAN HESSE: La defensa, apología y exaltación del franquismo si que debería considerarse un delito. Así que tengo que dar la razón a los compañeros que han razonado lo que es delito y lo que no es apenas una arbitrariedad.

BELÉN PASTOR: “Decir que Franco no fue un dictador es apología de franquismo y una mentira tan grande como provocadora, incendiaria y ridícula. Un 58% de Vox piensan que no lo fue. De ahí el miedo que dan”.

Sea como fuere, creo que todos deberíamos dejar que la justicia y Hacienda hagan su trabajo . Y al tiempo, pedirle más tiempo que el tiempo, tiempo nos dará.

Encantado de haber podido charlar con ustedes .