El propio Ministro de Justicia... le exculpa

Es de esperar y desear que algunos de los frecuentes lectores de esta columna, como mi estimado y habitual Alfonso A. o Aurora Vázquez, “Samurai”, Belén Pastor, Angélico, Manuel Luna de María, Mario o Laura, por referirme tan solo a los que manifestaban, más o menos injustamente, su opinión sobre mi artículo “Monarquías hereditarias y Monarquías selectivas” del pasado 17 de noviembre, sean objetivos a la hora de comentar, criticar, no tanto lo que yo escribo, que también, sino lo que es mucho mas importante: lo que dice, por primera vez, un miembro del Gobierno como es el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, el más cualificado para opinar sobre un tema tan delicado como el que puede afectar a Don Juan Carlos.

Lo primero que sorprende de estas declaraciones es la respuesta a la pregunta de El País sobre la actual situación judicial en la que se encuentra el rey emérito, expulsado de España “por orden de la vicepresidenta del Gobierno” .

Al menos, eso fue lo que Jaime Alfonsín, Jefe de la Casa del Rey, le comunicó a don Juan Carlos en presencia de su hijo que, cobardemente, no tuvo ni el valor ni la decencia de mantener la presunción de inocencia de su padre como si lo ha hecho el Ministro al declarar: “El Rey Emérito es un ciudadano al que asiste, como a cualquier otro, la presunción de inocencia. Desde que perdió la inviolabilidad, es un ciudadano más y se le aplica la igualdad ante la ley”.

Duele y mucho recordar que su hijo le condenó públicamente, retirándole, incluso, la asignación económica que recibía de los Presupuestos Generales del Estado.

Aunque el 3 de agosto pasado, el impresentable Pablo Iglesias calificaba de “indigna” la huida al extranjero del rey Juan Carlos “dejando a la Monarquía en una posición muy comprometida ya que cualquier ciudadano que cometa delitos debe dar la cara anta de Justicia.”

Palabras en contradicción con lo que ha declarado nada menos que el titular de Justicia: “El Rey Emérito es una persona sobre la que no hay proceso penal abierto”.

Y sobre esa “huida” de la que habla el miserable de Iglesias, el Ministro nada menos que de... Justicia deja bien claro en sus declaraciones:

“Don Juan Carlos no es un ciudadano huido de la justicia. ¡En absoluto! El que huye es aquel que ha sido reclamado y él no lo está. Insisto no está huido de la justicia. La justicia no le ha reclamado nunca. Es más, aventuro a decir que si se produce un llamamiento, el Rey no tardaría, en absoluto, en venir”.

¡¡¡Qué vendrá cuando le de la real gana!!! Aunque no le guste al marqués de Galapagar ni a Felipe, ese pobre hombre y... mal hijo.

Ansioso estoy de leer los comentarios de mis lectores habituales. Solo les pido mesura y objetividad. Un millón de gracias.