Honrarás padre y madre

Honra a tu padre y a tu madre, abre la segunda tabla de la ley. Dios nos manda a amar a quienes nos dieron la vida, a los padres a quienes debemos ponerlos en primer lugar en la lista de amor porque ellos son los mas próximos a nosotros.

Los padres tienen derecho a ser amados de una manera especial porque dieron sus vidas, porque son nuestros benefactores.

Honrar a los padres significa amarlos, respetarlos, teniendo cuidado, sobre todo, de no causarles dolor.

“El que insulta a su padre y a su madre como está haciendo Kiko, no tiene perdón de Dios” (G 22)

Y ¿qué dice la Ley? El articulo 416 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal establece las excepciones legales que eximen a una persona a declarar contra un familiar.... Esto establece que los hijos no están obligados por ley a declarar contra sus padres y viceversa.

Todo esto parece haberse olvidado en las demoledoras declaraciones del impresentable y desvergonzado Kiko Rivera contra su madre, la tonadillera Isabel Pantoja. A cual peor. Pero el ex drogadicto no debería olvidar que, aunque Isabel no es una mujer ejemplar, es su madre. Todo ello por una herencia envenenada: Cantora. Y por el “maldito parné” del espectáculo en los programas de televisión. ¡¡Más madera, señores, más madera!! Y suma y sigue. Y muy digno el muchacho. Y muy de víctima.

“Moralmente ¿cómo se le hace eso a un hijo?”, se preguntaban en el docudrama Pantojil en Telecinco a propósito del enfrentamiento televisivo entre madre e hijo.

Y ahí están los enemigos de uno y de otra. Echando toda la mala baba, sobre todo, sobre la Pantoja. Y ella, hasta ahora, callando y diciendo que jamás le demandará por aquello de ser su hijo. ¿Cuántos ceros necesitará para hacerla hablar?

El final de esta historia es impredecible. “No voy a poder perdonar a mi madre”, ha declarado Kiko Rivera.

Y mientras, los hijos de Paquirri y Carmen Ordóñez, pidiendo los trajes de luces de su padre. “Devuélveme el rosario de mi madre y quédate con todo lo demás”, como nos cantaba con aquella maravillosa voz la desaparecida María Dolores Pradera.

¿Drama, vodevil, comedia? La realidad de nuestra España, señores. La puritita realidad.

Nota para Alfonso A.: No don Alfonso, no, no existe parentesco alguno entre don Juan Carlos y el señor Cusi. Solo y no es poco una grandísima amistad desde hace muchísimos años.