Monarquía hereditaria y Monarquía selectiva

De un tiempo a esta parte, sobre todo cuando se habla de la edad de la reina Isabel y los problemas de la sucesión, se especula sobre la posibilidad de que sea el príncipe Guillermo, que ha visto crecer su popularidad, y no su padre, el príncipe Carlos, quien herede el Trono de Su Graciosa Majestad.

La opinión pública británica es partidaria de que se produzca un salto generacional. Un 41%, según la última encuesta, preferirían al Duque de Cambridge.

Pero aunque exista un sector que siga pensando igual que aquel dramático 31 de agosto de 1997, el heredero natural de la reina Isabel sigue siendo su hijo, el príncipe Carlos, el único que, en su día, será el rey de Inglaterra.

Así lo establece la ley de sucesión que no puede, en modo alguno, ser alterada por un sentimiento histérico, por muy colectivo que sea el, a causa de la trágica muerte de quien, siendo como era la madre del futuro rey, no se comportó como tal sino que vivió peligrosamente. Su forma de vivir le condujo a la muerte. ¡Que terrible desgracia, pero que a gusto nos hemos quedado!, pudo pensarse ese día en el seno de la familia Windsor. Motivos tenían para ello.

Las aguas reales han vuelto a su cauce institucional y la Monarquía británica seguirá siendo, salvo que el actual príncipe de Gales renunciara, tan hereditaria como ha sido siempre.

El tema no es nuevo. Se viene hablando desde que el Príncipe de Gales contrajo matrimonio con Camilla Parker, quien, pasado el tiempo, se ha ido ganando el afecto y simpatía de los británicos.

Que la reina acudiera y sin mascarilla acompañada de su nieto Guillermo al laboratorio militar secreto de Porton Down dispararon las especulaciones incrementadas con el estreno por Neflix de la cuarta temporada de “The Crown”, al parecer muy crítico con el fracaso matrimonial de Carlos y Diana.

La monarquía española se vio afectada y por dos veces por esta alteración de las estrictas normas de la Institución si aceptamos que Juan Carlos no fue un monarca surgido por generación espontánea ó mera designación de un caduco dictador. Lo cierto es que, hasta el 14 de mayo de 1977, en que el Conde de Barcelona, su padre, renuncia a sus derechos dinásticos en beneficio de su hijo, es entonces cuando la lista de sucesión al trono recobra toda la legalidad histórica que se había quebrado y con ello el inviolable carácter dinástico de la Institución, con la instauración en 1969 de una monarquía selectiva: el general Franco se saltó al padre, al que correspondía toda la legitimidad, en beneficio del hijo.

Perola generosidad de don Juan de Borbón permitió devolver el carácter restaurador de la monarquía de los Borbones reinantes en España desde Felipe V.

Y monarquía selectiva, la actualmente reinante en España y por segunda vez, atentando el carácter dinástico de la Institución y su orden natural de sucesión, el “tufillo” machista de la Constitución aunque en su articulo 57.1 dice “La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura (aquí léase Infanta Elena)... siendo preferida en la misma línea del varón ( aquí léase príncipe Felipe) a la mujer.....”.

Como puede verse fue una ley a la medida del rey Juan Carlos quien, por los motivos que fuera, pensó que su hija primogénita no estaba capacitada para ser la futura reina de España(?)...