Raúl del Pozo: De 'El Independiente' a 'El Mundo'

Esta semana se ha puesto a la venta “No le des mas whisky al perrito” (La Esfera de los Libros) escrito por Jesús Úbeda y Julio Valdeón, sobre el querido y admirado compañero Raúl del Pozo. Yo ya me anticipé a los autores de este libro escribiendo, en 1994, sobre él cuando era compañero de “El Independiente”, el gran periódico fundado por Pablo Sebastián, hoy director de “Republica.com”.

A Raúl del Pozo le presentaba Luis Del Olmo en las tertulias de Onda Cero como el “comunista”, posiblemente para demostrar que en su programa “Protagonistas”, de millonaria audiencia, cabían todas las ideologías.

Pienso que Raúl lo fue mientras era pobre. Posiblemente, porque no hay “nadie mas tonto que un pobre de derechas”, que dijo alguien.

Según Arturo Pérez Reverte a quien los autores entrevistan para el libro, “Raúl follaba mucho, muchisimo”. Incluso presumía de tirarse a las duquesas. Se decía que lo hacía puño en alto y cantando ó haciendo cantar “La Internacional”. Y cuenta Arturo el día que se encerró con Raúl en su despacho de “Pueblo” para decirle “Que sea la ultima vez que te acuestas con una becaria mía. Esto es para trabajar”.

Cuando yo dirigía el suplemento de “El Independiente” también sabía que se acostaba con una redactora del periódico joven y bonita ella.

Aunque, como reconoce Pérez Reverte, en lo referente a las mujeres siempre fue muy discreto para no dañar a Natalia, su esposa, una gran señora, a la que tuve el gusto de conocer. Además Raúl “nunca ha alardeado de sus conquistas”.

Mas tarde, cuando comenzó a ganar dinero tras su paso por “El Independiente” en el que acreditó su firma como excelente columnista, se hizo si no de derechas sí un burgués.

Aprendió a jugar al golf. Y ya sabemos lo que decía Julio Cerón: “Desconfía del que juega al golf si su padre no lo ha hecho”. También a comer en restaurantes de cinco tenedores y a veranear en la Marbella de Gunilla.

Hoy, como dice Federico Jiménez Losantos, “Raúl, es un personaje en busca de una columna”, a quien, como recuerda el compañero de “El Mundo” Jorge Bustos, “unos días le llaman “rojo de mierda” y “comunista” y otros “derechista que se ha pasado al golf”, aunque "a Raúl lo que mas le jode es que le llamen viejo”.

Él sabe que yo le admiro y le estimo mucho. No solo por los años vividos en “El Independiente” y hoy en “El Mundo”, sino como profesional pero, sobre todo, como ser humano.