Letizia, un año más y no plenamente feliz

El pasado año y tal día que era domingo, Letizia cumplía 47 años. Con tal motivo y como recordarán Aurora Vázquez, Alfonso A que, además es pro Letizia, Mariangeles, Irma Kolman y Pedro Manuel, yo dedicaba esta columna al cumpleaños de la consorte real. Hoy son ya 48 en plenitud física y mental, of course. Y seguramente, a pesar de las circunstancias, más feliz que un ocho después de haber conseguido echar de Zarzuela al suegro que tanto “quería” y tanto la “quería”. No es para menos. ¡Quien lo iba a decir hace quince años!: una periodista conseguía lo que no había podido su propio hijo.

Letizia es de las pocas que han logrado casarse con el príncipe de sus sueños. Aunque no creo que ella, tan agnóstica y tan republicana, le pasara lo que a Lady Di que de pequeña no solo tuvo siempre su habitación con fotos de Carlos sino que soñaba en casarse alguna vez con su príncipe.
Tal cosa lo consiguió para su desgracia aceptando que, durante un tiempo, en su matrimonio fueran... tres: ella, él y Camilla.

De todas las candidatas que pasaron por la vida de soltero de Felipe, la única que sorprendió a propios y extraño pero, sobre todo a su familia, era Letizia.

Hasta el cardenal Estepa que dirigió los cursillos pre matrimoniales de los novios reales se sorprendió que la periodista se casara en esta segunda vez por el rito católico, apostólico y romano, habiéndose casado la primera vez por lo civil, el 7 de agosto de l998, en la sala de un ayuntamiento extremeño presidido, eso si, por una fotografía de quien, seis años después, se convertiría en su suegro: el rey Juan Carlos, poniendo ella, sin lugar a dudas, sus granitos de arena para  echarle no solo de Zarzuela sino de España.

Por todo esto y mucho mas, el prelado, sorprendido, le preguntó como se casaba ahora por la iglesia después de haberlo hecho tan recientemente por lo civil. Y como ustedes recordarán porque lo he repetido en alguna ocasión, esta fue su respuesta:  “Porque cuando conocí a Felipe.... vi La Luz”.

Me gustaría saber y a ustedes supongo que también, que entiende Letizia por “La Luz”.

Durante los años cumplidos y los transcurridos desde su matrimonio con Felipe, Letizia ha cambiado de “ordinary people” a consorte real, pero no de carácter, cada vez mas autoritario incluso con sus hijas a las que está educando a imagen y semejanza,  sin permitir expresarse con libertad.

Sucedió este verano durante la visita a la localidad mallorquina, donde una niña de la misma edad le preguntó a Leonor “¿Que quieres ser de mayor?”.
Letizia no le permitió a su hija responder. Se encargó ella de hacerlo “Lo que tiene, no; lo que debe hacer”. Solo falto que dijera: “Tiene que ser reina y punto”.

Hoy cumple 48 años, una hermosísima edad pero no plenamente feliz a causa de que Leonor, la heredera, se encuentra bajo sospecha de Covid por culpa de una compañera que dio positivo.