El conspiranoico

La historia se repite. Después de lo del 8M, parece que tres mil irresponsables no han aprendido la dramática lección de aquellas todavía más irresponsables feministas que convocaron la manifestación, cuando el coronavirus ya se extendía por toda Europa. En esta ocasión, llamados por ese “conspiranoico”, como El Mundo califica a Miguel Bosé.

Y lo hace en plena ola de brotes del dichoso virus y sin haber superado, todavía, la pandemia. Dos mil quinientos ó tres mil imbéciles se manifestaron en la madrileña Plaza de Colón contra el uso obligatorio de mascarillas.

Lo que me ha sorprendido es que, entre los manifestantes, se encontrara la conocida fotógrafa Ouke Lele. Yo creía, muchacha, que tú eras más responsable pero por lo que se ve eres tan irresponsable con Joseph Pamies, el agricultor anti vacunas. Y, por supuesto, tanto ó más como Miguel Bosé que más bien debería solucionar el problema de la “maternidad” con su ex compañero y solucionar la vida de los cuatro hijos de la pareja.

Miguelito ha tirado la piedra y ha escondido la mano, ya que después de calentar a tres mil irresponsables y animarles a manifestarse, no se le vio en la Plaza de Colón.

La cruzada del polémico cantante contra el coronavirus se puso de manifiesto por unas presuntas teorías de la conspiración que apuntaban, como escribe Lucía Franco, a que “el presidente del gobierno Pedro Sánchez es cómplice de un plan promovido por el multimillonario Bill Gates a través de una vacuna fraudulenta y un microchip por el que controlar, supuestamente, a toda la población del planeta.

¡Una chorrada como un piano! ¡Una gilipollez!

Yo creía que Miguelito era más inteligente. Pero me parece que no. Ya lo decía su padre, mi inolvidable amigo Luis Miguel Dominguín.

Lo que no entiendo cómo es posible que la Delegación del Gobierno de Madrid haya autorizado esta peligrosa manifestación.