Falta de transparencia

El 19 de junio de 2014, Felipe VI era proclamado Jefe del Estado como sucesor de su padre, el rey Juan Carlos. Aquel día abogó, en su histórico discurso, por una monarquía honesta y sobre todo TRANSPARENTE.

En estos días y más allá de los escándalos y sus protagonistas, lo que mas ha llamado la atención es la falta total de la transparencia que prometió.

Siguiendo los consejos que un día me dio la inefable Letizia,  “Antes de escribir y antes de hablar llama siempre a Zarzuela”, el día que el rey emérito desapareció, telefoneé al departamento de Relaciones Exteriores de la Casa Real para preguntar: ¿A dónde se ha marchado?,  ¿qué medios ha utilizado para abandonar España?, ¿se le facilitado un avión oficial?,  ¿quién le acompaña?, ¿va con escoltas?, ¿quién paga los gastos de esta viaje? ....

No supieron o no quisieron darme información alguna, basándose, según ellos, en que don Juan Carlos, desde hace un año, no pertenece al staff de la Casa Real. Poco mas o menos que ya no es nadie.

Y se equivoca Zarzuela. Se equivoca la Casa Real y se equivoca Felipe VI.

Como escribe Torres Del Moral en El Mundo todo el problema radica en que “la abdicación no fue seguida de la necesaria reforma política e institucional”. Al igual que si la Corona quiere deslindarse de las andanzas y aventuras de don Juan Carlos que no es, en modo alguno un ciudadano mas, sino un miembro de la Familia Real, como doña Sofía, lo tiene muy fácil: “Ser excluido, de inmediato, de la Familia Real y perder el título de Rey y el tratamiento de Majestad”, según el compañero Eduardo Álvarez en su columna, también en El Mundo.

Como se hizo con la infanta Cristina, retirándole el ducado y apartándola de la Familia al igual que a la infanta Elena. Aunque ésta no haba cometido delito alguno dejó de pertenecer a la Familia según el ordenamiento de Felipe VI: Familia Real solo lo serian él como Rey, Letizia, como Consorte, sus hijas Leonor y Sofía y sus padres don Juan Carlos y doña Sofía”. El resto, incluidas sus hermanas, familiares del Rey sin implicaciones jurídicas, por lo que pueden ser consideradas como dos españolas mas. Pero no don Juan Carlos que, con su estatus actual, debe ser tratado informativamente como quien es: Su Majestad el Rey Juan Carlos.

Por todo ello no se explica la negativa de Zarzuela, a dar información sobre el éxodo, mas que exilio, del rey emérito. Su actual y triste situación me ha recordado, salvando las distancias personales, el éxodo del Shah de Irán buscando, por medio mundo, un lugar no para vivir sino para morir. Espero que este no sea el caso.