In memoriam de Carlos García Calvo

Con la muerte del periodista Carlos García Calvo ha quedado un espacio vacío en el mundo de la moda. Y, como cantaba Alberto Cortez, “no lo puede llenar nadie”. Porque Carlos, a quien, al igual que Ágatha Ruiz de la Prada, yo le conocía y era amigo desde hace mas de 40 años.

Desde entonces mantuvimos una gran relación de amistad y compañerismo.
Dentro del mundo periodístico español,  Carlos era un rara avis con el que me identificaba porque siempre he preferido a un snob y él  lo era en grado sumo, a un hortera.

Como escribía mi querida compañera Beatriz Miranda en El Mundo “Carlos era coqueto, exquisito, culto, elitista, misterioso y temible”. Suscribo todas y cada una de estas palabras.

Sobre la moda femenina y masculina lo sabía todo. No aceptaba el mal gusto ni a Letizia, una de las figuras constantes en sus artículos. A veces, de una forma inmisericorde, lo que hacía me identificara mucho mas con el frente a una prensa tan cortesana. Su obra póstuma que será publicada en el próximo otoño por “La Esfera de los Libros”, está dedicada ¡como no! a la consorte española. Su titulo: “Letizia de la A a la Z”.

Carlos tenía una vena femenina encantadora que escondía un tierno corazoncito, cariñoso y generoso pero con un afilado sentido del humor. Era inclemente sobre todo con el mal gusto empezando con la esposa de Felipe VI.

Martha Navarrete recordaba en LOC que para Carlos, era “increíble que, después de tantos años entre “royals”, Letizia no haya asumido, todavía, el protocolo real”.

Para el periodista desaparecido, un hombre inteligente, sabia que tenia un derecho sobre los/ las ignorantes en el mundo de la moda: el derecho de instruirlos. Para él, el estilo era el vestido del pensamiento que es lo que da belleza al estilo.

Carlos era al mismo tiempo  un hombre cordial pero también sin piedad y exigente sobre lo que se puede llevar y lo que no. Y como ha escrito su amiga Marta Robles era, sobre todo, inclemente con el mal gusto. A él le iba lo que Maruxa Carballo, profesora de “Personal Shopper School” y creadora del blog SexyInTheCity.es: “el buen gusto es algo innato y reflejo de la personalidad y la forma de ser de cada uno. Son un conjunto de características a nivel externo y a nivel interior: como se habla.”

Su gran nivel cultural sorprendía, recuerda María León.

Era divertido escuchar a un hombre con gusto, como el, hablando del buen gusto. Era un buenísimo amigo que, al igual que yo, disfrutaba con el concepto de belleza y elegancia.

Y vuelvo a referirme a lo que cantaba Alberto Cortez: “Cuando un amigo se va, queda un espacio vacío”. El de Carlos no lo podrá llenar nunca, nadie, por mucho que sepa de moda. El era ¡único!