Sánchez desprecia a los muertos y a la Familia Real

Pedro Sánchez, el, para nuestra desgracia, Presidente del Gobierno, ha despreciado, con una injustificada ausencia, totalmente aplazable, por su entrevista con el Primer Ministro de Portugal, a quien ya vio hace tres días, no solo a la Familia Real sino a los 40.000 muertos de la pandemia a los que se ha recordado y llorado en un funeral de Estado en la madrileña catedral de La Almudena. Fue oficiado por el cardenal Osoro, arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal española, que ha hablado, en su homilía, de sectarismo, crispación y enfrentamiento.

También asistió el cardenal de Barcelona, Presidente de la Conferencia, Juan José Omella y 35 cardenales, arzobispos y obispos.

Las hijas de Felipe y Letizia, Leonor y Sofía, era la primera vez que asistían a un funeral de Estado, todas vestidas de negro.

Además, setenta familiares de fallecidos en representación de los miles que han perdido la vida por culpa de la negligencia de las autoridades sanitarias.

Sánchez ha estado representado por la vicepresidenta Carmen Calvo, víctima en su día del coronavirus, y también estaban presentes la Presidenta del Congreso, Meritxell Batet, otras autoridades y, por supuesto, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, y la Presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso.

Como era de esperar, ningún ministrillo de Unidas Podemos estaba presente. Se han reservado para la ceremonia civil de carácter laico, dentro del principio de la aconfesionalidad del Estado, del próximo día 16 en la Plaza de la Armería, donde Sánchez y su cuadrilla de comunistas serán los protagonistas.

Se espera que, a diferencia del funeral religioso de La Almudena, con poca gente en el interior y también en el exterior, Sánchez convoque a personalidades extranjeras para su mayor gloria personal.

La Televisión Española de Rosa Maria Mateo ignoró el funeral de La Almudena, presidido por el Jefe del Estado que para ella no debe tener mucha importancia. Me imagino que la sectaria responsable de la televisión pública se reservará para el show del próximo día 16, organizado a la mayor gloria de su señorito. ¡Que vergüenza, tía!