El viaje de novios de los señores Smith

Me da igual que la filtración venga de la impresentable Corinna o del diario británico The Telegraph. Que lo diga Agamenón o su porquero. Al parecer, la fuerza de la verdad se deriva de la verdad. Porque la verdad no depende de quien la diga. Y mucho menos depende de que lo diga una persona de gran categoría social o intelectual o una persona resentida como Corinna. El ser de verdad no tiene nada que ver con el “decir” la verdad. La verdad es de la que huimos porque nos hace ver lo que no queremos.

Que Felipe VI aceptara que un empresario, amigo de papá,  pagara parte de su viaje de novios en 2004 es difícil de creer después de haber descalificado públicamente a su padre por aceptar comisiones y regalos.

Segun el diario británico The Telegraph (los malpensados dicen que con información de Corinna), el empresario José Cusí, gran amigo de don Juan Carlos y propietario de la empresa Navilot, gestora de todos los yates de competición que ha tenido el Soberano, pagó 269.000 dólares de los 467,000 que costó el viaje de novios de Felipe y Letizia.

Lo más llamativo de esta historia es que el viaje de bodas tuvo dos partes: una primera con Felipe y Letizia por Cuenca, Albarracín y Zaragoza (al personal le gustó este viaje de novios tan español) y una segunda como señores Smith por Camboya, Islas Fiji, (donde dejaron constancia por escrito: “¡Qué paraíso tan maravilloso y remoto. Hemos tenido una  estancia espléndida, lejos del estrés diario!”), Samoa, Estados Unidos y México, donde José Cusí, el amigo más amigo de don Juan Carlos contribuyó, a través de su empresa “Navilot” con esa importante cantidad que ya hemos mencionado..

La pregunta es obligada: ¿Sabía Felipe esta historia? Es normal que unos padres paguen la boda o el viaje de novios a su hijo, pero no un amigo. Aquí radicaría el problema.

Aunque Suecia no es España ni la familia real sueca nada que ver con la española, el viaje de novios de la Princesa Heredera Victoria, a diferencia de la luna de miel de Felipe y Letizia, supuso uno de los grandes escándalos de la monarquía sueca, cuando se supo, por una investigación periodística, que el costosísimo viaje por la Polinesia Francesa, Brasil, Colorado y Nueva York de mes y medio de duración, había sido pagado por el millonario sueco, Berilio Hollt, amigo de la princesa y de Daniel.

En un país donde la familia real viaja siempre en la compañia SAS y donde un funcionario público no puede aceptar regalos cuyo valor sea superior a 70 coronas (7 euros), lo del millonario pagando la luna de miel de la heredera fue considerado como un claro caso de soborno y la princesa abusando de su posición.

Igualito que en España, igualito que en la Familia Real de nuestro país.