La revolución sexual

Este era el título de la columna que el amigo y compañero Fernando Sánchez Drago, publicaba el pasado domingo en El Mundo.

El lector me va a permitir y Fernando también, que lo utilice esta semana en mi columna en Republica. Por una razón. Este título resume, con elocuente exactitud , lo que esta produciendo el Satisfyer, el succionador del clítoris con el que, al parecer, la mujer ha encontrado la forma de independizarse sexualmente del hombre.

Descubierto por mi amiga y también compañera Emilia Landaluce, ha supuesto una auténtica revolución. No solamente como tema en las columnas periodísticas sino también para figurar colgado, con polémica, en los espacios publicitarios del Metro madrileño.

Según Landaluce, “una ex ministra pepera y varias señoras del anterior Ejecutivo” se habían interesado por este objeto que puede convertirse en el auto regalo de Reyes.

Con el y gracias a el, las mujeres ya no tendrán necesidad de fingir los orgasmos. Lo reconoce mi también compañera Carme Chaparro, en su columna de esta semana, con el elocuente titulo “La mujer finge”: “Somos expertas en eso ..... Unas veces de manera muy sutil o en silencio. Otras exageramos un poco mas poniendo caritas y acompañando nuestros gestos de grititos...”.

De ahora en adelante, queridas, ya no tendréis necesidad de fingir. Gracias a este artilugio podréis tener un “balance final de l8 orgasmos” (? ) como tuvo, según Sánchez Drago, su novia cuando lo utilizó.

Pido perdón por la desvergüenza del contenido de la columna de esta semana, pero no me negarán que se trata de una auténtica revolución....sexual en este caso. Y por solo por 39 euros.

¡Feliz Navidad! ¡Felices Reyes!