¿Ha llegado ya la hora?

El 26 de julio de 1952, Farouk, el último rey de Egipto, fue derrocado por los generales Gamal Abdel Naser y Muhammad Naguib. Ese día, con un cínico desprecio y que ya he comentado en alguna ocasión, pronunció las siguientes palabras: “No me importa haber perdido el trono porque, dentro de unos años, en el mundo solo quedarán cinco reyes, los cuatro de la baraja y … la reina de Inglaterra.

Aunque han pasado ya sesenta y siete desde aquella palabras contra la institución de la que había sido uno de sus miembros más excéntricos y corruptos pero soberano al fin, parece ser, por lo que esta sucediendo en el Reino Unido….ni la reina de Inglaterra.

El huracán producido por el escandaloso comportamiento del príncipe Andrés, el segundo de los hijos de Isabel II amenaza por llevarse por delante a la propia reina, en la peor crisis en mas de 20 años.

La Soberana que superó los escándalos de su hijo Carlos y Diana, el incendio del castillo de Windsor, mientras su marido yacía en Buenos Aires con la madre de su ex nuera Sarah Ferguson, el caso de abuso de menores de su hijo Andrés y su relación con el pedófilo Epstein, ha sido ya demasiado para sus 93 años y 68 en el trono.

Sobre todo, después de la entrevista emitida por la BBC, y que ha dejado por los suelos la reputación del duque de York, de 59 años y padre de Beatriz y Eugenia, nacidas de su conflictivo matrimonio con la Ferguson.

Después de esta separación, el príncipe Andrés fue visto junto a mujeres desnudas de vacaciones en Tailandia y participando en orgías con prostitutas y proxenetas. Una prenda de criatura, vamos.

Pienso que puede ser la hora de la reina para su abdicación como la hora de Carlos para sucederle. Nunca lo ha tenido mejor. Fue él quien obligó a su madre a expulsar de la Familia Real a quien estaba considerado como el mas querido de sus cuatro hijos.

Y no solo fue eso. Desde Nueva Zelanda, donde se encontraba de visita oficial y tras visionar la desastrosa entrevista de la BBC, telefoneó hasta cinco veces a su madre para exigirle tomara medidas contra Andrés, entre ellas abandonar toda función pública, el despacho que tenia en Buckingham y la asignación económica. Asimismo pidió a su madre le retirara el ducado de York, al igual que hizo el Rey en España con su hermana Cristina.

No hay duda que la Casa Real Británica, la reina Isabel y su hijo el Príncipe Carlos se encuentran en la mayor encrucijada de su historia.