El Rey no visita gobiernos sino países

Esta semana me hubiera gustado no ocuparme de Letizia pero la actualidad manda, queridos lectores. Y, como al parecer, es mi especialidad, no puedo de por menos que dedicar la columna al viaje de Felipe y Letizia a Cuba, la dictadura más larga de Occidente: 61 años, “la perla de las Antillas”, tan hermosa como “La Peregrina” que, hasta ahora, había quedado desengarzada de ese collar que es la América Hispana que tanto amamos.

“Nunca es el momento pero este es el peor de los momentos”, dicen los propios cubanos exiliados por “el repunte de la represión y la desastrosa situación económica”, según Maite Rico en El Mundo.

Pero ha sido decisión de Sánchez que el Jefe del Estado español bendijera, con su presencia, el 500 aniversario de la fundación de La Habana aunque no estarán presentes en la fiesta conmemorativa para no coincidir con los dictadores hispanos. ¡Como si el Presidente cubano no lo fuera!

De todas formas, no hay que olvidar las sabias palabras de don Juan Carlos “El Rey no visita gobiernos sino países”, cuando tiranos y dictadores del mundo recibieron, agasajaron y se fotografiaron con la más genuina representación de dignidad y democracia, para lavar, internacionalmente, sus maltrechas imágenes.

Desde 1972, en sus distintos viajes a los que le acompañé formando parte del séquito informativo, don Juan Carlos estrechó las manos de los tiranos y dictadores más grandes que en el mundo han sido, algunos de ellos incluso sanguinarios.

Estos fueron el emperador de Etiopía Haile Selassie en mayo de 1972 (derrocado y muerto en prisión); Ferdinando e Imelda Marcos de Filipinas (derrocados y sometidos a procesos ) en marzo de 1974; el shah de Irán (derrocado y muerto en el exilio) en varias ocasiones; Carlos Andrés Pérez de Venezuela ( procesado y encarcelado) en septiembre de 1977; Deng Xiao Ping de China en junio de 1978; Sekou Toure de Guinea Conakri en mayo de 1979; el emir de Kuwait, en 1980; Chernenko de la URSS, en mayo de 1984; Nicolai Caucescu de Rumanía (derrocado y fusilado junto a su esposa) en mayo de 1985; Jaruzelsky de Polonia en enero de 1989; Mubutu de Congo Zaire en noviembre de 1973. También varios dictadores latinoamericanos, como aquel presidente bananero de Honduras, general Juan Alberto Melgar, a quien por su aspecto todo el mundo llamaba “Kin Kong,

Me gustaría hacer punto y aparte de esta relación la visita de Juan Carlos a la Argentina de Videla (procesado y condenado a cadena perpetua muriendo en prisión) en diciembre de 1978. No fue fácil. Desde el primer momento, el Rey quiso mantener la distancia, incluso física. Durante nuestra estancia en Perú que precedió a la de Argentina, al Soberano español le preocupaba que el general Videla intentara darle el abrazo con el que todos los presidentes hispanoamericanos venían acogiéndole. Su intención era mantener firme el brazo a la hora del saludo, evitando, como fuera, ser abrazado, lo que finalmente consiguió. Videla se quedó sin la foto que quería. De todas formas, fue una visita que nunca se debió haber realizado. Como La Habana, hoy.

Y como dato curioso: ¿sabían ustedes que Letizia había visitado ya Cuba, la Cuba de Fidel Castro, en 1994 cuando solo contaba 22 años siendo estudiante de Periodismo de la Complutense de Madrid? Fueron tres días. Era mayo y ella tenía novio, Alfonso Guerrero. Dicen que, durante la estancia en La Habana, perdió una pulsera de valor sentimental. Aquel año visitaría también Colombia. Y México en 1995.

En 2003, Costa Rica, este país por motivos sentimentales. Pero no piensen mal. Se refugió allí para meditar si aceptaba o no la petición de matrimonio que le había pedido el entonces príncipe Felipe.

P.D

Raquel tiene razón cuando recuerda que “la niña tiene a su disposición nanas, logopedas, personal de marketing pero sobre todo… a su madre”.

A Alfonso A: estimado y habitual comunicante, después de tanto tiempo relacionándonos con estos correos que le agradezco, me sorprende que no haya captado mis ironías y mi sentido del humor cuando en cierta ocasión escribí que era “viejo y rico” (mas bien lo primero que lo segundo). Solo estaba reproduciendo una frase del actor George Clooney. Para defenderse de quienes criticaban a su esposa. Vuelvo a repetir que la presencia de Leonor en la convulsa Barcelona, no era adecuada a su edad aunque lo haya aprobado con sobresaliente.

A Aurora Vázquez: me complace reconozca que “Leonor es muy joven para someterse a la situación actual de Barcelona”. Pero se equivoca cuando escribe que “yo vivo de ser critico con la realeza actual y no con la anterior”. Me complace informarle que siempre lo he sido. Ya que tan bien conoce mi vida profesional, usted debería recordar lo que publiqué cuando murió la Reina Federica y don Juan Carlos permitió que doña Sofía viajara desde Baqueira a Madrid sin ser informada que su madre había muerto y el se quedó para cenar con el general Armada. También le critiqué cuando prefirió regresar a Suiza para estar junto a una amiga entrañable que lo estaba pasando mal a pesar de que el general Sabino le informara que esa noche su padre, el Conde de Barcelona, celebraba el que sería su último cumpleaños.

Y …. antes de criticar, estimada Aurora, sería mejor que indague sobre mi biografía. Se lo digo con afecto.

Y por ultimo a Carlos Pérez : lamento que solo vea resentimiento en mis comentarios y piense que yo “vivo de la nena y de su madre”. Nunca pensé que la palabra “nena”, sinónimo de niña, haya sido una falta de respeto a Leonor. A lo peor, para usted también el que yo me refiera a Felipe, cuando escribo sobre el rey, y a Letizia, cuando lo hago de la consorte, les estoy faltando el respeto. Mas bien va a ser que no, estimado amigo.

A Dispositivo: Y a los fascistas que me insultan, no pierdo el tiempo en contestarles. Ya saben lo que decía Sófocles “perdono a quien oye injurias que responda con insultos” .

Lleva razón MadridCarmen y Raquel cuando le contestan que no le lea. Ya sabe, amigo, pues no me lea.