Inapropiada fuga con nocturnidad y alevosía

Tanto el periódico El País como el periódico El Mundo no se equivocaron en sus previsiones cuando publicaron, con bastante antelación, que las “vacaciones” de Felipe y Letizia en Palma de Mallorca finalizarían el 7 de agosto.

Se equivocaron en… un día. Porque el 8, Letizia y las nenas abandonaban, secretamente, la capital balear manteniendo, lo que se ha convertido, desgraciadamente, en una tradición a la que no están dispuestos a renunciar: disfrutar de las vacaciones en algún lugar desconocido, desconocido para la opinión pública, of course.

Cierto es que con lógica por parte de la inefable consorte. Aunque hacía solo unos días que había dicho públicamente, quizá para contentar a los mallorquines, que “las vacaciones en Mallorca cada año son mejores”. Por lo sucedido, no ha dejado de pensar lo que le dijo a una periodista de El Mundo en 2010. ¿Tú crees que Palma es un lugar para las vacaciones?” Para ella mas bien va a ser que no.

Dentro de su coherencia, decidió “ fugarse” con sus hijas, con nocturnidad y alevosía, dejando al buenazo de Felipe solo en la isla, posiblemente para despistar. “Sin importarle que esta desaparición, en pleno desgobierno, desgaste, aún mas, la imagen de la Corona, disparándose las críticas por considerar inapropiado estas vacaciones secretas, como escribía el compañero Eduardo Álvarez en El Mundo.

En las demás casas reales

Cierto es que todas las familias reales europeas disfrutan estos días de unas vacaciones estivales. Pero, en todos los casos y sin excepción, con luz y taquígrafos y transparencia sobre los lugares escogidos, comunicados, previamente, por las oficinas de Prensa de las Casas Reales respectivas.

Empezando por la monarquía inglesa cuya soberana titular de la Corona ha decidido, como todos los años, refugiarse en su castillo escocés de Balmoral, junto a su marido, el duque de Edimburgo.

El Heredero, el Príncipe de Gales, se ha reunido con su esposa Camilla en la isla griega de Corfu, “ese lugar ideal para enamorarse”, en palabras de la reina Federica.

El príncipe Andrés, el tercer hijo de la Soberana británica, ha elegido España, concretamente una lujosa villa de Sotogrande, para esconderse del escándalo por la aparición de su nombre en las listas del fallecido pederasta millonario Epstein.

El príncipe Guillermo y Kate han elegido este año el Caribe, concretamente la isla de Moustique, donde la princesa Margarita, hermana de la reina de Inglaterra, vivió su apasionado romance con su jardinero.

Su hermano Harry y su esposa Meghan han elegido Ibiza, adonde volaron en un avión privado. El coste del vuelo, 22.000 euros, ha escandalizado al país. La prensa se pregunta ¿quién lo ha paga?

La reina Margarita de Dinamarca, tras pasar unos días en el Castillo de Graasten con su hijo Federico, su esposa Mary y sus hijos, viajó al Château de Cayx, al norte de Toulouse propiedad que adquirieron ella y su difunto marido, el príncipe Henri de Montpezat, donde dará por finalizadas sus vacaciones.

El Heredero Federico y la encantadora Mary, tras pasar unos días en el castillo de Graasten y navegar por las zonas más pintorescas del país, volarán a Tasmania para visitar a la familia australiana de ella.

Los reyes de Holanda, Guillermo y la admirada Máxima han elegido como cada año las islas griegas, concretamente en Corfú.

La familia real de Suecia, Carlos Gustavo y Silvia, la Costa Azul. El rey Harald de Noruega, Mallorca. Y Felipe y Matilde de los belgas, con sus hijos, el Camino de Santiago.

Dejo en ultimo lugar para cerrar esta lista real de las muy reales vacaciones a Alberto de Mónaco que ha elegido el mismo lugar que los irresponsables Felipe y Letizia eligieron para sus vacaciones hace dos años: Croacia.

Solo una pregunta: ¿quién planifica las vacaciones? ¿ Quién decide donde? No me cabe la menor duda que… Letizia, aunque para ello tenga que montar un operativo en el que implica, por supuesto, a los escoltas de ella y de él.

A propósito ¿por qué se enfrentaron los de Felipe con la Prensa cuando se encontraba disfrutando de una cena con su amigo Jaime Anglada, ese que dicen que es cantante, en el restaurante “El caballito de mar”? “¿Querían ocultar que él seguía allí después de que ella y las hijas se hubieran marchado, disfrutando sin ella de una cena de amigos?”, se pregunta el compañero Álvarez. ¡Tanta opacidad no ayuda a que se os respete, queridos!

P.D. Siguiendo las normas e instrucciones del periódico, no mantendré contacto con aquellos lectores que, escudándose en el anonimato de un pseudónimo, insultan cuando no coincide lo que escribo con lo que ellos creen saber o piensan y que, como dice el periodista, escritor, académico y, además, amigo Arturo Pérez Reverte “no encaja en su, a veces, limitado ámbito intelectual. Cualquier analfabeto se atreve a ello sin complejos”. Lo dice él y lo comparto yo. A los demás, les espero.