Felipe VI, ¿Rey de un país comunista?

Articulo 56.1 de la Constitución: “La función arbitral y moderadora, al margen de los restantes poderes del Estado, corresponden al Rey que arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones.

Articulo 62 (b) Corresponde al Rey convocar y DISOLVER las Cortes Generales y CONVOCAR elecciones.(c ) CONVOCAR A REFERÉNDUM .

( d) Proponer candidato a Presidente del Gobierno así como PONER FIN A SUS FUNCIONES.

(e ) NOMBRAR Y SEPARAR A MIEMBROS DEL GOBIERNO a prepuesta del Presidente.

Según el compañero Eduardo Álvarez, de El Mundo “la monarquía se está jugando algunos de sus principios básicos como son garantizar la estabilidad y el buen funcionamiento de las Instituciones”.

Y como hemos visto en los artículos de la Constitución y que el compañero recuerda, “el Jefe del Estado (que es el rey) tiene importantes atribuciones en la formación del gobierno como mediador y arbitro”. También disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones en caso de investidura fallida y transcurrido los dos meses que establece la Constitución.

No dudo que Felipe no esté “tan preocupado como todos”, según Miguel Ángel Revilla, el presidente de Cantabria, tras visitarle en La Zarzuela para participar en la ronda de audiencias convocadas por el Borbón.

Como se ve, Felipe VI está haciendo dejadez de sus obligaciones constitucionales con su silencio cómplice que le convertirá en algo insólito en el mundo: Rey de un país comunista. Cierto es que por poco tiempo.

Según Pablo Iglesias: “una nueva república será la mejor garantía para una España unida sobre la base del respeto y la libre decisión de sus pueblos y sus gentes”. ¡Toma ya!Y según la “Evita Krupskaya” (Santi González dixit), Irene Montero, “la monarquía es hoy una institución que divide. España necesita mas democracia, mas fraternidad, menos privilegios para los de siempre y mas igualdad”.

Esto lo dice esa pareja de impresentables que solo quieren destruir España, imponiendo un régimen comunista, como el venezolano, pero, eso si, viviendo en un casoplón con piscina, jardín y pabellón para invitados. ¡Miedo dais!

Yo, como el compañero Sánchez Drago, voy a dejar de ver la tele y oír los programas de radio, llenos de tertulianos incultos y sectarios. Y, por supuesto, no entro en redes, ni Google ni en webs. A mi edad, no quiero que los políticos arruinen lo que me queda de vida.

Nunca pensé que, después de haber vivido una dictadura y una democracia con una monarquía estable y, alternativamente, gobiernos conservadores y de izquierdas iba a sufrir una monarquía comunista.

Me gustaría conocer la opinión de la inefable Letizia a la que Pablo Iglesias le caía muy bien. Se que quería conocerlo. ¡Pues ahí le tienes, guapa!

P. D.

A José María Sancho: le agradezco, de nuevo, su recordatorio y así haber podido rectificar sobre aquel gran político e intelectual que fue Leopoldo Calvo Sotelo. Indudablemente, se merecía el recuerdo.

A Jose: me gustaría explicara, con mas detalles lo de la palabra “patético”.

A Xarello: lleva razón cuando pide revisemos los artículos, gramaticalmente hablando, antes de publicarlos. ( … a denunciar el accidente por haber atropellado ….). De todas formas, los errores, mas que gramaticales son de oído al dictarlos. Pero, como se decía antes, estoy seguro que el lector , con su crítica inteligencia, sabe subsanarlos. Gracias.

A MadridCarmen: Muy interesante su opinión sobre los parecidos físicos, a propósito del presunto hijo (judicial) de Julio Iglesias. En el fondo, todos nos parecemos a alguien sin tener el menor parentesco ya que somos, bíblicamente, hijos de un mismo padre y una misma madre: Adán y Eva. También estoy de acuerdo en lo injusto que puede ser adjudicar un hijo ante la negativa a someterse a las pruebas de ADN. El rey Juan Carlos no lo hizo y, hasta hoy, no le han reconocido la paternidad del joven catalán.