Letizia deja el campo libre: Begoña lo ocupa

En la curiosa fotografía de maridos y esposas de los dirigentes presentes en Paris, con motivo del Primer Centenario del Final de la Primera Guerra Mundial, sorprende y extraña sobremanera que, entre los treinta y seis consortes internacionales, de ellos tres hombres, no se encontrara Letizia aunque sí Begoña Gómez, esposa del Jefe de Gobierno español.

Según la crónica de la enviada especial del monárquico periódico ABC, la señora de Sánchez “parece querer ocupar el lugar de representación de la reina en los actos internacionales”.

La Zarzuela y dentro de su habitual “trasparencia” justificó la inexplicable ausencia de la inefable e independiente Letizia, por aquello de que la invitación era solo para los Jefes de Estado y de Gobierno pero no para sus cónyuges aunque algunas y algunos decidieron asistir, como la reina Matilde de los belgas, la princesa Charlene de Mónaco y la primera dama de los Estados Unidos, entre otras.

Lo que sí tiene difícil explicación es el comportamiento de Letizia que parece ir siempre por libre. Aunque decidió no viajar a Paris sí lo hizo a Perú, reuniéndose con Felipe en una visita de Estado, para reforzar los lazos históricos y las relaciones bilaterales entre ambos países.

Para ello, decidió viajar a Lima, la capital de Perú, en un avión de una línea regular, un gasto injustificable cuando pudo haberlo hecho en el avión oficial junto a su marido. No olvidemos que no viajaba sola sino acompañada de cuatro escoltas.

Pero aquí no termina la historia del caprichoso comportamiento de Letizia en este viaje que está previsto finalice en Antigua, la ciudad de Guatemala, escenario de la Cumbre Iberoamericana.

Como al parecer a la consorte real no le interesa ni mucho ni poco ni nada la bellísima joya colonial guatemalteca, el próximo miércoles emprenderá, en solitario, desde Lima su regreso a Madrid también en avión de línea regular, junto, claro está, con sus correspondientes escoltas.

Me gustaría saber y no recurro a la Oficina de Prensa de la Casa Real porque sé cuál sería la respuesta, qué compromisos ineludibles y más importantes que acompañar a su marido, el rey, tiene en Madrid.

Cierto es que el rey no estará solo. Begoña Gómez, que sí ha acompañado a su marido desde París, representará a la real consorte. Como lo hizo en la capital de Francia. No es que quiera ocupar el lugar de representación que le corresponde a Letizia, es que ésta deja el campo libre. Como si no le importara.

¡Qué triste es ver a Felipe subiendo y bajando en solitario de los aviones en visitas oficiales! Tal parece que no tiene esposa ni compañera.

Pregunto: ¿no hay nadie en La Zarzuela que pueda obligarla a cumplir con sus obligaciones, al menos las institucionales?