Intentaron hacerla feliz

Ochenta años dan para muchas alegrías y llantos, momentos felices y otros no tan gozosos, por no decir desgraciados. Pero es una buena ocasión para recordar lo vivido.

No todos los reyes festejan igual sus cumpleaños. Algunos, como Don Juan Carlos y Doña Sofia y por la situación afectiva del matrimonio, no hay nada que celebrar y mejor no recordar.

Pero había mucha curiosidad mediática por ver como sería el ochenta cumpleaños de la Reina Emérita. Han sucedido tantas cosas y demasiadas humillaciones públicas para una reparación pública: la situación con su marido, el alejamiento de su hija, la infanta Cristina, el encarcelamiento de su yerno, Iñaki Urdangarin, la agresión verbal de la nuera Letizia y la nieta Leonor a las puertas de la catedral de Palma el domingo de Resurrección y que no se ha logrado borrar con los paripés, simulando ser la familia que no es…

Pero, el pasado viernes 2 de este mes de noviembre que acaba de comenzar, marido, hijos, nietos y hasta la nuera decidieron aparcar los demonios familiares para que la reina Sofía pudiera celebrar, sobre todo en paz, su ochenta cumpleaños.

Para ello, ¿su hijo? convocó en el Palacio de La Zarzuela a la familia en pleno, incluidos todos los nietos, miembros de la realeza, amigos y alguna que otra sorpresa procedente del mundo musical que tanto ama la reina. Y a la fiel Laura Hurtado de Mendoza, secretaria que fue de la Reina durante décadas, hasta que se jubiló.

También estuvieron “los griegos”, como la prensa denomina al hermano de doña Sofia, el ex rey Constantino y familia.

Conocidas las disensiones y hasta enfrentamientos entre algunos de los invitados, había una morbosa curiosidad, empezando por el rey don Juan Carlos. Según la compañera Consuelo Font, “inicialmente existían reservas sobre su presencia. No hay que olvidar que su hijo Felipe hace cinco meses que decidió apartarle de la agenda de La Zarzuela”. Incluso se falseó un parte médico para justificar su ausencia de las regatas de Palma. Pero al final y en atención a doña Sofía decidió acudir al almuerzo.

La presencia de la infanta Cristina, con sus cuatro hijos, también despertó aún mucha más curiosidad. No olvidemos que Felipe no solo la desposeyó del ducado de Palma sino que la excluyó de la Familia Real, como tal. Además nunca se llevó bien con la cuñada Letizia.

Con la inefable consorte tampoco se lleva bien la infanta Pilar, hermana de don Juan Carlos. No hay que olvidar la negativa de Letizia a asistir a su almuerzo de cumpleaños en su villa mallorquina de Calviá, el pasado verano aunque sí lo hizo toda la familia real incluido don Felipe y los reyes eméritos.

La infanta Margarita tampoco debía sentirse muy cómoda asistiendo al almuerzo de cumpleaños de doña Sofía, cuando ésta no acompañó a don Juan Carlos, padrino del  bautizo de su primer nieto, el hijo de María Zurita, el 17 del pasado septiembre.

Causó sorpresa la presencia del ex rey Constantino, el amadísimo hermano de Doña Sofía. Hacia años que no se encontraba con su cuñado, el rey Juan Carlos. Posiblemente, la situación sentimental de los Reyes Eméritos ha sido el motivo.

Pero si acudieron a Madrid dos de sus tres hijos, Nicolás y Alexia, no así Pablo, por lo que no hubo ocasión para el esperado morbo del encuentro de su esposa, Marie-Chantal Miller, con Letizia. Como nuestros lectores recordaran, llegó a declarar, con motivo de la violenta agresión verbal de la consorte contra Doña Sofía en la puerta de la catedral, que “Letizia había mostrado su verdadera cara”.

La realeza estuvo representada en el almuerzo por la Emperatriz Farah de Irán, la reina Noor de Jordania, los reyes Simeón y Margarita de Bulgaria, los Baviera, los Calabria, los Marone…

Consciente de su pasión por la música no podía faltar Placido Domingo que dirigió el concierto en honor de doña Sofía en la Escuela Superior de Música junto con Zubin Mehta.