El presunto padre en un cubo de basura

Así titulaba Ignacio Zafra, desde Valencia, su crónica, el 29 de enero de 2018, sobre la demanda de paternidad de Javier Sánchez contra mi compadre Julio Iglesias y que parece empieza a dar sus frutos.

Esta semana, los abogados del cantante han contestado a la demanda de paternidad del hijo de la bailarina portuguesa Maria Edite que está dispuesto a comparecer en un juicio. Con una sola condición: que sea a puerta cerrada para evitar la presencia de periodistas, de fans y de curiosos.

Sobre todo, lo que no quiere Julio es que su silencio y la negativa a hacerse las pruebas de paternidad, sea interpretada por el juez como una evidencia de que es el padre del muchacho.

No es la primera vez que tal cosa sucede. Casos ha habido de que, la no comparecencia del presunto padre, haya sido mas que suficiente para que le endosaran la paternidad.

Pero no siempre ha sido así. Sin ir mas lejos, tenemos el caso y además por partida doble, de la joven belga, de 51 años, Ingrid Sartiau, y el joven catalán, Albert Solé, reclamando la paternidad de Don Juan Carlos.

En 2015, el Tribunal Supremo consideró que lo de Solé no era verosímil mientras que los 12 magistrados de la Sala de los Civil del Supremo decidieron admitir lo de la belga porque “concurrían los requisitos legales para admitir la demanda”. Y ahí debe estar durmiendo el sueño de los archivos. Supongo. De todas formas, el rey emérito no está dispuesto a hacerse las pruebas de paternidad.

Con respecto a Julio Iglesias aunque ya fue caso juzgado en los 90, jurídicamente no es posible celebrar otro juicio sobre el mismo tema. Pero, según Fernando Osuna, el abogado de Javier Sánchez Santos “nosotros aportamos ahora las pruebas de ADN que reflejan en un 99.9 % de coincidencia genética entre el hijo de la bailarina portuguesa y Julio Iglesias”.

Estas pruebas y según Ignacio Zafra fueron obtenidas por dos detectives españoles de la empresa “OPF Detectives- Analistas” que se trasladaron a Miami . Durante siete días siguieron a Julio José, el hijo menor del cantante, consiguiendo quince objetos, algunos obtenidos de cubos de basura, con su material genético que refleja ese 99.9% con su presunto hermano. La factura por este trabajo fue de 20.000 euros.

Estoy seguro que Julio Iglesias aceptará los resultados de esta demanda de paternidad aunque muy seguro también tiene que estar para acceder a presentarse en el juicio. En estos momentos ignoro en que sentido. De todas formas, no es la primera vez que tal cosa sucede. Pero nunca mujer alguna logró atribuirle hijo alguno.

En esto se parece al rey don Juan Carlos quien, a diferencia de su abuelo paterno, el rey Alfonso XIII que llenó de bastardos Madrid, al rey emérito no se le conoce hijo alguno fuera del matrimonio con doña Sofía. Y no será porque no haya habido “amigas entrañables” en su vida: Maria Gabriela de Saboya, Olghina di Robilant, Marta Gayá, Barbara Rey, Corinna y según le confesó a ésta en las grabaciones de Villarejo también Sol Bacharach, viuda de Manuel Broceta, asesinado por ETA en 1992.

Posiblemente tantas novias como Julio Iglesias. Que Alfredo Fraile y yo sepamos: Priscila Preysler, Giannina Facio, Diana Ross, Vivianne Ventura, Virginia Sipl “La Flaca”, Sydne Rome, y Vaitiare mas alguna que otra ocasional. Como en la vida sentimental de don Juan Carlos.