Cuando la reina Sofía plantó a Nadal

Nadie ha puesto, nunca, en duda que la reina doña Sofía es una “gran profesional”, en palabras del propio rey Juan Carlos a José Luis de Vilallonga para su libro “El Rey” (Plaza y Janes, 1995). “Lleva la realeza en la sangre”.  Este columnista tampoco duda de esa profesionalidad, a  pesar de cierto desaire del que fui objeto por su parte. Ello no impide que le tenga admiración y simpatía.
Pero tengo que reconocer, a propósito del sensacional triunfo de Rafa Nadal esta semana en Paris, que la hoy Reina Emérita no se comportó con la profesionalidad debida cuando el tenista ganó, por primera vez, el Roland Garros. Es más, pienso que ni respeto le tuvo.

Sucedió un 7 de junio de 2005 que era domingo. En el estadio Philippe Catriel de Paris, Rafa Nadal, que entonces tan solo tenía 19 años, llegaba, por vez primera, a una final del Roland Garros frente al argentino Mariano Puerta.

En el palco central del estadio, los reyes don Juan Carlos y doña Sofía quienes habían viajado a la capital francesa, conscientes de la importancia que para el deporte español tenía aquella final.

Pero, a poco de empezar el partido, se produjo un hecho sorprendente e insólito: la reina de España, la reina doña Sofía, abandonaba rápidamente su asiento y el estadio para viajar a… Barcelona.

 

¿Qué había sucedido? ¿Que había podido pasar? Simple y sencillamente que doña Sofía había preferido ser madre y abuela, pero sobre todo abuela, antes que Reina.
Porque nada más finalizar el primer set, recibió una llamada telefónica a las 15:55  por su móvil, comunicándole que su hija Cristina había dado a luz a su… cuarto hijo.
Aunque el cargo de reina reinante tiene servidumbres y obligaciones, doña Sofía pensó que su obligación primordial era estar, cuanto antes, junto a su hija, junto a su nieta.

Como tal madre, como tal abuela, que lo era de cuatro nietos ya, no corrió sino voló a la Ciudad Condal, adonde llegaba cuando el jovencísimo Rafa Nadal se proclamaba campeón de Roland Garros.
¡¡¡¡Menudo desaire real!!!!

Por mi parte, felicidades, querido y admirado Rafa.