Lo peor de su verdadera cara

Algún sabio que no recuerdo dijo que los puñales, cuando no se llevan en la mano, están en las palabras y que éstas no han sido hechas para cubrir la verdad sino para decirla.

Y eso hizo, el 4 de abril pasado, Marie-Chantal Miller, princesa por matrimonio con el primogénito del ex rey Constantino de Grecia y, como tal, prima de Felipe VI al ver la fatídica secuencia de la consorte impidiendo a su real suegra fotografiarse con sus nietas en la catedral de Palma de Mallorca: “Letizia ha mostrado su verdadera cara”.
Hay palabras que solo deberían servir una vez. Pero, mas bien, va a ser que no. Porque la pasada semana, en el programa “Espejo Publico” de Antena 3,  Irene Montero, portavoz y novia, compañera o amante de Pablo Iglesias, mostró ante Susanna Griso “lo peor de su verdadera cara”.

La Montero, como la Rocasolano, es una mujer controladora que no deja nada al azar y, como quedó demostrado en su comparecencia en el programa, ella es dueña y señora del “cortijo” y de cualquiera situación. Su voluntad pasa por encima de la del líder de Podemos.

Se atrevió, incluso, a exigir a la gran Susanna que Atresmedia y Mediaset  echaran a Inda de sus tertulias por las criticas del periodista sobre el  “casoplón”.

Si el rostro es el espejo del alma que decía Cicerón, los ojos de la Montero eran delatores de una violencia contenida y de un mal carácter, como resultado de vivir tiempos difíciles.

Fue tan ridícula la muchacha que no solo atacó a Inda por haber pagado, según ella, 15.000 euros por las fotografías del interior del chale (yo hubiera pagado mucho más, querida) sino por haber mostrado las habitaciones “donde dormirán mis hijos”.

¿Pero quien te crees que eres?  ¿La princesa del pueblo?, ¿la princesa de Galapagar?

Y, aprovechando que el río pasaba por Antena 3, se atrevió incluso a atacar a esos pseudo periodistas, como Carlos Herrara y a todos los que “tienen la suerte de disponer de un micrófono. Flaco favor le hacen al periodismo…”.

Mi querida Susana, demostrando no solo una paciencia infinita y una gran educación para intentar bajar la tensión y solidarizarse con los compañeros, se atrevió a decirle a la Montero: “Todos los medios nos hemos hecho eco de esa información”. Su respuesta fue como mandarla a hacer puñetas:  “Esto es una campaña de las cloacas del Estado. Eduardo Inda recibe dinero de esta casa para hacer de sicario.” Y, ante este insulto, la periodista dio por terminada la entrevista. ¡Señor, que tropa, señor!

Dostoyevski decía que no hay mal carácter sino un cierto grado de locura.

De lo que no hay la menor duda es que, por segunda vez, “ lo peor de la cara” de una persona muy conocida, se ha puesto de manifiesto y además en televisión de la forma más radical y más sectaria.