Mi entrevista con el Conde de Barcelona

El pasado domingo, 1 de abril, hizo 25 años de la muerte del Conde de Barcelona, hijo de rey, padre y nieto de reyes y ¡nunca! Rey porque todos le traicionaron: Franco, el primero, haciéndole concebir falsas esperanzas de que un día sería Rey de España. Su hijo, don Juan Carlos, “traicionándole” al aceptar ser heredero del Caudillo a titulo de… Rey. Y obligándole a llevar el peso de la Corona en el exilio durante… 36 años.

Aquel día, se sintió engañado, traicionado. Le costó muchísimo aceptar que no iba a reinar. “No quiero ni acordarme de aquellos meses. Sufríamos todos”,  evocaba doña Sofía aún con mal sabor.

El 22 de diciembre de 1975, don Juan Carlos es proclamado Rey aunque su padre no le hubiera cedido los derechos históricos y dinásticos que el había recibido del rey Alfonso XIII, su padre, en enero de 1941.

Pero, el 14 de mayo de 1977, don Juan de Borbón decide renunciar, expresa y formalmente, a todos esos derechos en la persona de su hijo que, hasta ese día, había sido el Rey de una Monarquía instaurada por Franco, para convertirse en la restauración de la Monarquía histórica de los Borbones, lo que entrañaba no poca grandeza de alma.

Este gesto se quiso minimizar, como un asuntillo sentimental de familia y en la que algunos de los protagonistas fueron crueles. Entre estos, la reina doña Sofía sugiriendo que Don Juan, que había pedido que la ceremonia de su renuncia fuera en el Palacio Real, lo hiciera por carta, “como quien se despide de un familiar”. Me lo comentaría, aunque sin mencionar la persona que había pedido tal cosa, en la excepcional entrevista que me concedió, en la tarde del 13 de mayo, la víspera de la renuncia, en su residencia de Estoril, su hogar durante 27 años de exilio. Sería la última como Jefe de la Familia Real.

– El acto de mañana supondrá para Su Alteza un enorme sacrificio…

– Cumplir con mi deber no ha sido, nunca, un sacrificio para mí, sino una obligación. Hay que saber sacrificarse por los demás y no solo de boquilla… Siempre he mantenido una línea muy consecuente toda mi vida aunque haya sido a costa de sufrimiento. Tú me conoces desde hace muchos años y no creo que, en todo ese tiempo, me hayas oído muchos cambios de opinión… Lo que hace falta es que lo reconozcan …. Lo que he hecho toda mi vida ha sido solamente por defender unas ideas que, ahora, el pueblo español está disfrutando.

– Defender y mantener esas ideas ha debido costarle quizás demasiado…

– Me ha costado porque lo otro duró demasiado. Mi idea fija durante todos estos años ha sido siempre regresar a mi patria.

– ¿Por qué cede también la Jefatura de la Casa Real?

– Porque es el Rey quien tiene que ser Jefe de la Familia.

Lo que nunca olvidaré fue la ceremonia del día siguiente en La Zarzuela y en la que, también, estuve presente. La reina Sofía no podía disimular su emocionada satisfacción en la medida que Doña María, sufridora esposa y mater dolorosa, su tristeza  y su dolor, además, vestida de amarillo.