Don Felipe y su amigo Woody Allen

El escándalo de los abusos sexuales de Woody Allen con hija, tendrá, sin duda alguna, repercusión en la relación de amistad de Felipe y Letizia con él, en el Premio Príncipe de Asturias y en el monumento del famoso cineasta que se levanta en la ciudad de Oviedo.

Nunca me gustó  Woody  Allen, el famoso director de cine norteamericano. Ni él ni sus películas. Posiblemente,  a raíz de la ruptura de su matrimonio con Mía Farrow, en 1992,  cuando ésta descubrió una colección de fotografías de su hija, Soon Yi , desnuda y de carácter pornográfico, realizadas por su marido.

Cierto es que Mía ya había sido testigo del comportamiento de Woody con otra de las hijas, Dylan. Estaba obsesionado por la pequeña y rubia, incapaz de mantener sus manos lejos de ella.

Le  gustaba llevarla a la cama para entrelazar su cuerpo desnudo con el de la niña chupando su pulgar. Cuando Mía se opuso a esta manera de comportarse, Woody  la calificó de “aguafiestas”.

Dylan ha acusado, estos días, a su padre de abusos sexuales, como acariciarle el clítoris y otras perversiones. En unas declaraciones a la CBS en el programa “This Morning”, acusó a Woody  de haber abusado de ella cuando sólo tenía 7 años. “Soy creíble y digo la verdad”. Hace cuatro,  ya  denunció este comportamiento en “The New York Times” pero no fue creída.

Cuando Woody Allen se casa con  Soon-Yi,  siendo acusado por su ex esposa Mía Farrow de “incesto con su propia hija”, reconoció que “cuando empezó esta relación pensé era solamente un amorío, que no era nada serio”.

Pero todo el mundo de su entorno sospechó que después de Dylan y sus abusos sexuales fue a por su otra hija que se defendió declarando ” no soy una pequeña flor retrasada, violada y abusada sexualmente por su padre adoptivo”.

Varias han sido las personas que se han sentido desagradablemente sorprendidas e indignadas por el comportamiento criminal del Premio Príncipe de Asturias del año 2002.  Precisamente si existe un lugar en el mundo donde Woody Allen era querido y admirado es Asturias, concretamente Oviedo, la única ciudad del mundo en erigirle un monumento en una de sus plazas.

Felipe y Letizia también deben sentirse más que tristes con lo que se está publicando sobre su amigo. Y lo que se va a publicar. Porque  el nombre del famosos director de cine estuvo muy ligado al momento más delicado y crítico del hoy Rey de España.

Sucedió en octubre de 2003. El día 5 de ese mes el entonces príncipe Felipe tuvo uno de los enfrentamientos más violentos y delicados de su vida. ¿El motivo?  Ese día, precisamente ese, había decido comunicar a su padre el Rey su decisión de casarse con Letizia, una periodista divorciada.

La reunión fue de lo más violenta y desagradable hasta el extremo de que don Juan Carlos  reprochó a su hijo “te vas a  cargar la Monarquía”.

Pero Felipe que aquel día estaba muy enamorado de Letizia le replicó a su padre “Esto es lo que hay. O lo aceptas o lo dejo todo”. Y se marchó a Nueva York con Letizia, sin la aprobación de su padre a aquella locura sentimental.

Felipe no tuvo presente que en aquel momento en el que echaba un pulso, lo hacía a tres personas en una: a don Juan Carlos, el hombre, a don Juan Carlos, el padre y a don Juan Carlos, el rey. Como hombre y como padre podía entender la locura de aquel muchacho, la locura de su hijo, pero como Rey, no. Sería la primera vez que un Heredero pretendía casarse con una… divorciada. Y no podía aprobarlo.

Felipe, en su soberbia y con el apoyo silencioso de su madre que tanto apoyo había recibido de su hijo en la situación matrimonial, abandonó La Zarzuela  ¿para no regresar?

Al menos, el 12 de octubre, Día de la Fiesta Nacional en el que, tradicionalmente acompaña a su padre el Rey en el Desfile de las Fuerzas Armadas, el Príncipe prefirió quedarse en Nueva York, en una demostración de fuerza con su padre, porque “tenía un compromiso muy importante”: cenar con su amigo Woody Allen a quien iba a presentar a su prometida.

Ante este desafío, don Juan Carlos  supo que había perdido y… cedió aceptando  la boda de su hijo con la inefable y polémica periodista.

El día de la Fiesta Nacional y después de la recepción en Palacio, la Familia Real se reunió en Zarzuela para analizar la situación. Y lo más curioso fue la actitud de la infanta Cristina. Defendió la decisión de su hermano de casarse con quien quisiera y su derecha a ser feliz. No en balde ella e Iñaki habían estado amparando los encuentros clandestinos de Felipe y Letizia. ¡Quién lo diría hoy!

¿Tuvo que ver algo Felipe en la concesión, en el 2002 del Premio Príncipe de Asturias a su amigo Woody Allen?

De todas formas, la amistad entre ellos se había  consolidado de tal manera que, en 2014,  Felipe y Letizia viajaron a Nueva York, invitados por Woody y Soon-Yi, a pasar unos días con ellos en su apartamento neoyorquino.

Pienso que después lo que se ha sabido y se va a saber, el nombre del director norteamericano no sólo habrá desaparecido de la lista de amigos  de la pareja real sino también  de las de galardonados con el Príncipe de Asturias. Según rumores, va a ser desposeído de tan importantísimo galardón, que no se merece. ¿Y su monumento en la calle Milicias Nacionales de Oviedo, inaugurado el 1 de mayo de 2003 por el alcalde Gabino de Lorenzo seguirá ofendiendo, con su presencia a los ovetenses de bien?