La institución y la ausencia de Letizia

¿En qué paraíso desconocido y lejano les habrá sorprendido el criminal atentado de Barcelona? , preguntaba yo en mi columna del pasado sábado, en El Mundo. Por aquello de tener la fiesta en paz, en ese momento no quise añadir ¡que mala suerte!

Pero esta misma pregunta me la volví a hacer,  personalizándola, después de ver, en el emotivo y solemne acto de la Plaza de Cataluña, con autoridades estatales, autonómicas y locales, con Felipe a la cabeza, la ausencia de .... Letizia. Como yo, se lo preguntaron también muchísimos periodistas.

Ante esta incómoda situación, la Casa Real dio una obligada e improvisada respuesta, que no tenía ni pies ni cabeza. Y, como diría un castizo, hay cosas que con azúcar están peor.

Entiendo las dificultades de mi querido amigo y compañero Jordi Gutiérrez, Jefe de Prensa de La Zarzuela, para explicar lo inexplicable, como era la ausencia de Letizia en el acto del viernes pasado: “porque se trataba de un acto institucional y que ella si asistiría el sábado en un acto más personal, como era visitar a los heridos”.

Por primera vez, desde que se casa, “se reconoce” que ella no forma parte de la Institución. Todo por no tener argumentos para explicar  que la inefable consorte no acompañó a Felipe a Barcelona ese día, simple y sencillamente,  porque no se encontraba en España, porque no había llegado todavía de ese “lejano paraíso”, donde la Familia Real disfrutaba de sus vacaciones.

Nada más conocerse la terrible noticia del atentado, el gobierno  montó una urgentísima operación para el inmediato regreso del Jefe del Estado a España. La consorte y las hijas, lo harían después por aquello de no poder viajar juntos el soberano y su heredera.

Me gustaría saber cuantos aviones se han utilizado en esta operación y el coste. Porque lejos, muy lejos, estaban. Me resisto a creer que fuera el lugar donde mis fuentes bien informadas me han comentado. Cuando lo tenga confirmado, no les quepa la menor duda que lo haré público aunque sea Australia.

De todas formas, me congratula y tranquiliza saber que la propia Casa Real ha reconocido que la monarquía española no es bicéfala y que solo don Felipe es el Jefe del Estado. Letizia, la consorte y que, como tal, no forma parte de la Institución.

Lo ha dicho La Zarzuela y no yo aunque lo comparto.

Este argumento se debería utilizar cada vez que ella meta la pata ó actúe de una forma no muy correcta.