Letizia “maleducando” a sus hijas

Los reportajes y fotografías de  Leonor y Sofía, las hijas de Felipe y Letizia, en sus vacaciones estivales en Palma de Mallorca,  inundando la prensa y los programas de las teles hasta la saciedad, me han conducido a dos importantes y sobre todo curiosas reflexiones, que voy a intentar desarrollar en esta columna.

Una de ellas, la educación con la que, la inefable Letizia está dirigiendo la vida de las dos niñas. Que es lo que, hoy por hoy, son. ¿Mañana?, Dios y las circunstancias políticas decidirán.

Por ello, me hace gracia, es un decir, cuando oigo a personas del entorno ,pero, sobre todo, a ciertos periodistas, referirse  a Leonor, como “la futura reina de España”. ¡Pero de que coño vais muchachas!

Cierto es que, la primogénita  de Felipe forma parte de ese grupo de princesas herederas que, si las previsiones  del rey Faruk (“dentro de unos años solo quedaran en el mundo cinco reyes, los cuatro de la baraja y la reina de Inglaterra”) no se cumplen, será una de las cuatro mujeres que, por primera vez, sean mayoría frente a los hombres, como titulares de la corona.

Ellas serán Estella Silvia Eva Marie , de cinco años, nacida en 2012 , heredera de su madre Victoria,  heredera ella  de su padre el actual rey Carlos Gustavo de Suecia.  La niña podrá reinar en su día, largo me lo fiáis!, gracias a que,  en 1979, fue abolida la Ley Sálica, precisamente para  que ella pueda ser reina en su día por encima de su hermano Carlos Felipe.

Catherina Amalia de Holanda, de 13 años.  Con ella  volverían  de nuevo las mujeres al trono de los Países Bajos ya que, desde 1890 que muere  Guillermo III, el ultimo rey varón  y hasta que en 1967 nace el actual rey Guillermo, solo  hubo reinas: Guillermina , Juliana y Beatriz, abuela, madre e hija sucesivamente.

Elizabeth Theresa María Elena de Bélgica, 15 años, hija  de Felipe y Matilde, los actuales soberanos. Esta niña será la primera mujer que reine gracias a la nueva Ley de Sucesión de 2010 que  lo permite.

Y … Leonor de Todos Los Santos Borbon y Ortiz, 11 años. Heredera de su padre Felipe VI que ,el  30 de enero próximo, cumplirá … 50 años. Al igual que con las tres herederas anteriores,  ¡largo me  lo fiáis! Sobre todo, con las perspectivas políticas de extrema izquierda  y sin duda alguna republicanas, que, posiblemente, suceda al gobierno de Rajoy. Y ya lo dijo Pablo Iglesias en su día: “Si Felipe quiere seguir siendo rey tendrá que presentarse a unas elecciones”.

Por lo tanto, hablar de Leonor como futura reina de España  son ganas de decir tonterías cuando ni su padre tiene garantizado su futuro como Jefe del Estado.

Por otro lado, la educación que Letizia está dando a sus hijas  a quienes está convirtiendo en dos monstruitos  de  niñas, muy alejadas  de la realidad, levantando, en torno a ellas, un ridículo muro de protección, físico y educativo. Intocables se mire como se mire.

Dos ejemplos, durante su estancia en Palma: en la primera comparecencia ante la prensa en Marivent, un reportero aprovechó la presencia de las niñas  para hacerle una pregunta a Leonor… Cierto es que no pudo  porque Letizia  le advirtió con tono desagradablemente cortante: “a la princesa no se le pregunta”.

De todas formas y como escribe la más cortesana de las periodistas, Almudena Martínez Fornés “Letizia tiene perfectamente aleccionadas a sus hijas cuando se trata de comparecer ante la prensa”-

Ítem mas: después de la visita a la exposición Picasso – Miró en Soller, los periodistas preguntaron si les había gustado. En esta ocasión respondieron tímidamente las niñas  con un escueto …”si”. Pero al insistir éstos que precisaran algo  más, Letizia  zanjó, con ese tono tan imperativo y desagradable que tiene: “Nos ha gustado mucho. No busquéis titulares”.  Pero, muchacha, ¿de que vas? Mientras, Felipe … mirando para otro sitio. A lo mejor por aquello de tener la fiesta familiar… en paz. A eso se llama….(me abstengo).

La consorte se olvida que la Institución de la que forma parte solo se puede sustentar hoy en la utilidad real que demuestre y en la simpatía  o el aprecio sincero que despierten sus miembros entre la ciudadanía, como escribe el compañero de El Mundo Eduardo Álvarez. Que no es el caso, precisamente de la inefable Letizia, empeñada en caer mal y dejar, peor, a Felipe.

Por cierto, me cuesta creer, aunque mi fuente es fetén, que Letizia no sólo aísla a sus hijas con sus métodos de educación sino que, también, las está preparando para que aprendan ese protocolo caduco y denigrante de las monarquías decimonónicas: cuando nos saludéis en público tenéis que hacernos, a papá y a mi, la reverencia. ¡Pobres niñas, rehenes de esta madre!